Salvar a un bebé de una madre sin vida: el duro testimonio de dos médicas australianas voluntarias en el mayor hospital de Ciudad de Gaza

Salvar a un bebé de una madre sin vida: el duro testimonio de dos médicas australianas voluntarias en el mayor hospital de Ciudad de Gaza

Dos médicas de uno de los últimos hospitales que apenas funciona en Ciudad de Gaza afirman estar desbordadas por el número de heridos en ataques israelíes y por tener que operar en condiciones insalubres con poca o ninguna anestesia.

Una doctora australiana voluntaria en el hospital al-Shifa dijo a la BBC que cada día el hospital se veía inundado con víctimas de los ataques, mientras que otra médica del mismo país describió cómo tuvo que extraer el bebé de una madre muerta en un bombardeo.

Al momento de hablar, las fuerzas israelíes se encontraban a solo 500 metros del hospital, en el contexto de la ampliación de su ofensiva terrestre para ocupar por completo la Ciudad de Gaza.

Los ataques israelíes, aéreos y de artillería, con drones cuadricópteros y detonaciones remotas de vehículos cargados con explosivos siguen obligando a decenas de miles de palestinos a abandonar sus hogares cada día.

El ejército israelí dice que la Ciudad de Gaza es un “bastión” de Hamás y afirma que su ofensiva tiene como objetivo derrotar al grupo y lograr la liberación de los rehenes aún retenidos tras 23 meses de guerra.

El hospital al-Shifa era el mayor complejo médico de la Franja. Ahora yace en ruinas, lleno de cráteres, con salas incendiadas y agujeros de bala.

Pero en el interior, los médicos trabajan sin parar. Muchas camas ni siquiera tienen colchones, los medicamentos escasean y los heridos son innumerables.

“Es un asesinato en masa, una matanza, una tortura, una pesadilla”, declaró Nada Abu Alrub, especialista en urgencias australiana a la BBC en una videollamada el martes.

La médica dijo que estaban operando a pacientes gravemente heridos con “mínima o prácticamente ninguna anestesia”.

“Sin analgésicos, con extremidades colgando con un trozo de piel y tendón. Con la masa cerebral expuesta. Órganos salidos. Es horrible”, añadió.

La semana pasada, contó, tuvieron que realizar una cesárea de emergencia a una mujer embarazada de nueve meses que había sido decapitada en un ataque. Consiguieron salvar a su hija.

“La bebé tenía una ligera bradicardia, por lo que tenía la frecuencia cardíaca baja”, relató. “La trasladaron a otro hospital”.

Por su parte, Saya Aziz, anestesista australiana, describió cómo un niño de 6 años con un brazo y una pierna fracturados llevaba tres días esperando una operación para colocarle fijadores externos, ya que el único cirujano ortopédico del hospital tenía que priorizar los casos más graves.

“Cada dos horas hay múltiples casos de amputación con reanimación masiva. Es cuestión de salvar la vida o una extremidad, literalmente”, declaró a la BBC.

“Y tratas de anestesiar a los heridos, mientras matan moscas en el quirófano”.

“Hay sangre sobre las camas. No hay equipo. No hay repuestos. Y se puede ver el dolor y la tristeza del personal sanitario”.

aéreo israelí que, según informes, hirió a dos trabajadores sanitarios, según informó la Organización Mundial de la Salud.

El centro proporcionaba servicios de bancos de sangre, atención traumatológica, medicamentos contra el cáncer y tratamiento de enfermedades crónicas.

El ejército israelí lanzó una campaña en Gaza tras el ataque liderado por Hamás contra el sur de Israel el 7 de octubre de 2023, en el que murieron unas 1.200 personas y otras 251 fueron tomadas como rehenes, según autoridades israelíes.

Al menos 65.000 personas han muerto en ataques israelíes en Gaza desde entonces, según el Ministerio de Salud del territorio.

Fuente: BBC