Rusia lanzó este sábado una nueva oleada de “duros ataques” con drones y misiles, incluidos proyectiles ultrasónicos Kinzhal, contra la capital ucraniana, Kiev, y varias regiones del noreste y sur del país. Los bombardeos, que tuvieron como blanco infraestructuras energéticas, causaron al menos un muerto y 19 heridos en Kiev, según informó el alcalde Vitali Klichko.
La ofensiva se produce en un contexto de máxima expectativa por el anunciado encuentro entre el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, y su homólogo estadounidense, Donald Trump, previsto para el próximo domingo en Florida (EE.UU.).
Consecuencias humanitarias y críticas internacionales
Los ataques dejaron severas consecuencias para la población civil. En Kiev, 2.600 edificios de apartamentos y 320.000 hogares se quedaron sin calefacción, en medio de temperaturas glaciales en torno a los cero grados. La intensificación de los bombardeos llevó a Polonia a cerrar temporalmente dos aeropuertos en su noreste y a desplegar aviones de combate para vigilar su espacio aéreo.
El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, denunció los “ataques masivos” y subrayó que España “seguirá apoyando a Ucrania y realizando todos los esfuerzos para lograr una paz justa y duradera”.
Reunión clave en medio de la escalada
Los bombardeos han ensombrecido la preparación de la crucial reunión entre Zelenski y Trump, considerada clave en las actuales negociaciones de paz. El presidente ucraniano anunció que viajará a Florida para debatir el borrador de su plan de paz de 20 puntos –que según dijo está “listo en un 90%”–, así como las garantías de seguridad bilaterales y un posible acuerdo económico con Washington.
Zelenski vinculó directamente la ofensiva rusa con las conversaciones de paz. “Hoy, Rusia mostró su reacción a las conversaciones de paz entre Ucrania y Estados Unidos para poner fin a la guerra”, escribió en la red social X. Reiteró que “lo más importante son las garantías de seguridad” sólidas para Ucrania y advirtió que, sin una mayor protección ante ataques aéreos, no sería posible celebrar elecciones o un referéndum en las condiciones actuales.
Incidente en territorio ruso
Mientras tanto, en la región rusa fronteriza de Kursk, las autoridades informaron de la muerte de un hombre por un ataque con drone ucraniano que arrojó explosivos sobre una vivienda. El Ministerio de Defensa ruso también reportó la destrucción de 36 drones ucranianos en la región de Briansk, en una nueva jornada de intensos intercambios de ataques con aeronaves no tripuladas a través de la frontera.
La escalada militar pone de relieve la extrema fragilidad del escenario y la profundidad de los desafíos sobre la mesa, a pocas horas de que se reúnan dos de los actores centrales para buscar una salida al conflicto.