Rusia expulsó este jueves a un diplomático británico al que identificó como un agente de inteligencia no declarado, en una medida que agrava aún más las tensas relaciones entre Moscú y Londres. El Ministerio de Asuntos Exteriores ruso informó que el funcionario deberá abandonar el país en un plazo de dos semanas.
La encargada de negocios de la Embajada del Reino Unido en Moscú, Danae Dholakia, fue citada al ministerio, donde se le comunicó una protesta formal y la decisión de retirar la acreditación al diplomático. Las autoridades rusas lo identificaron como Davies Harret Samuel, quien ocupaba el cargo de subsecretario del departamento administrativo de la legación británica.
“Se le expresó una protesta debido a las informaciones recibidas por las autoridades rusas de la pertenencia de uno de los diplomáticos de la Embajada a los servicios de inteligencia británicos”, detalló la cancillería rusa en un comunicado. La medida se tomó en aplicación del Artículo 9 de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961.
El Ministerio ruso fue contundente al afirmar que “no admitirá actividades en territorio ruso de agentes de los servicios de inteligencia británicos no declarados” y subrayó que no hará concesiones al respecto, de acuerdo con los intereses de la seguridad nacional.
En un claro mensaje de advertencia a Londres, la diplomacia rusa alertó que si el Reino Unido apuesta por la escalada de tensiones, “la parte rusa dará una respuesta decidida”.
Este episodio se enmarca en el punto más bajo de las relaciones bilaterales, deterioradas desde la anexión rusa de Crimea en 2014 y el apoyo a los separatistas del Donbás, y que tocaron fondo tras el inicio de la invasión rusa a Ucrania en 2022. Hasta el momento, el gobierno británico no ha emitido una declaración oficial sobre la expulsión.