En una reciente entrevista, el diputado Rodolfo Sanz destacó la urgencia de la reforma a la Ley Orgánica de Hidrocarburos, argumentando que esta iniciativa es fundamental para captar inversión externa, potenciar la producción petrolera y, en última instancia, mejorar las condiciones de vida en Venezuela. Según Sanz, este marco legal busca atraer capital y tecnología, sin renunciar a la soberanía sobre los recursos naturales del país.
Al hablar con Óscar Schemel en el programa Análisis Situacional, Sanz enfatizó que la reforma responde a una “necesidad económica” imperante, subrayando que el aprovechamiento de los vastos recursos hidrocarburíferos es vital para el crecimiento sostenible y el desarrollo social de la nación. “No podemos restituir plenamente el estado de bienestar sin una industria petrolera robusta”, advirtió el diputado, quien también aseguró que el aumento de la producción y las exportaciones de petróleo es crucial para elevar los salarios y mejorar la calidad de vida de los trabajadores venezolanos.
El diputado argumentó que la flexibilidad en los términos de regalías es esencial para hacer atractiva la inversión, sin que esto signifique una entrega de la propiedad sobre los yacimientos. “Nadie va a concentrar esfuerzos en un negocio que no sea rentable. Debemos asegurar que el sector petrolero ofrezca las condiciones propicias para aquellos que decidan invertir en Venezuela”, afirmó Sanz.
Además, el parlamentario respaldó las iniciativas del Ejecutivo en cuanto a la administración de ingresos, destacando la creación de fondos para infraestructura y protección social. También propuso un fondo adicional de ahorro intergeneracional para proteger a la República de los ciclos económicos fluctuantes que han caracterizado la historia petrolera del país.
Sanz también destacó que esta apertura no solo mejorará las condiciones de inversión, sino que permitirá a PDVSA acceder nuevamente a los mercados financieros internacionales. “El objetivo es que los recursos generados se queden en el país y no se fugue capital”, afirmó, sugiriendo que el país debe encontrar formas efectivas de evitar la salida de capital.
Con esta reforma, la administración actual se propone relanzar la economía venezolana y fortalecer la capacidad del Estado para garantizar el bienestar de todos los ciudadanos, sin comprometer la soberanía nacional sobre sus recursos.