Revela un problema serio en el simulador de Aston Martin, que se inauguró en 2024, y que poder ganar se retrase a 2027, pero abre una puerta a la esperanza
primera comparecencia de Adrian Newey con Aston Martin en un circuito se ha producido en Mónaco este fin de semana. Su figura aglutina la atención, las cámaras y se escruta cada uno de sus movimientos. En cuanto a sus palabras, pone sobre la mesa un contratiempo muy importante en la fábrica, uno que se ha encontrado a su llegada y es muy cauto en cuanto a si el proyecto de Aston podrá darle un coche ganador a Fernando Alonso en 2026. Eso sí, no dice que sea irresoluble.
Newey asegura que la falta de concordancia entre lo que muestra su simulador y lo que hace su coche en la pista está obstaculizando los planes de desarrollo del monoplaza de 2026 e impidiendo que el equipo se prepare para los fines de semana de carrera actuales como desearías.
“Creo que es justo decir que algunas de nuestras herramientas son débiles, en particular el simulador”, desvela sobre este simulador de última generación, que empezó a funcionar a finales de 2024, antes que el nuevo túnel de viento, que lo hizo en marzo.
“Necesita mucho trabajo porque no se correlaciona en absoluto en este momento, que es una herramienta de investigación fundamental. No tenerlo es una limitación. Pero mientras tanto, tenemos que solucionarlo y luego elaborar un plan para que esté donde debe estar. Aunque, en realidad, probablemente sea un proyecto de dos años”, dice poniendo una venda que es bastante habitual en los técnicos de F1.
“Es una desventaja, pero es difícil determinar su magnitud”, dice sin poder establecer el impacto real. “Los simuladores de piloto en circuito se utilizan de dos maneras: Una como herramienta de investigación, para ver cómo se va a diseñar el coche del año siguiente y cómo se van a combinar todas las herramientas para modelarlo mejor”, establece el jefe técnico de Aston Martin.
“Y la otra, por supuesto, es cómo se desarrolla la puesta a punto del coche, normalmente, especialmente para determinados fines de semana de carrera”, dice sobre los reglajes previos y durante cada Gran Premio, para encontrar reglajes válidos para mejorar las prestaciones en cada circuito.
“Así que vamos a estar un poco a ciegas en eso por un tiempo. Simplemente tenemos que intentar usar la experiencia y el buen juicio. El tiempo dirá cuánto éxito tendremos”, dice sin tirar la toalla, pero con un mensaje de prudencia para impacientes.
La mejor fábrica de la F1
Y luego, refiriéndose a las instalaciones de Aston Martin, Newey abre la puerta a la esperanza, al diferenciar entre lo técnico y lo humano: “La fábrica es probablemente la mejor fábrica de la F1, y el túnel de viento es posiblemente el mejor túnel de viento”, asegura.
Fuente: MARCS