Según información suministrada por Reuters, las exportaciones venezolanas de crudo y combustible registraron un aumento en febrero, alcanzando su nivel más alto desde noviembre, según datos de monitoreo de buques. Este incremento se produce en un contexto en el que Estados Unidos se prepara para poner fin a una licencia clave que permite a la petrolera Chevron (CVX.N) operar y enviar crudo desde Venezuela.
La producción y las exportaciones de petróleo de Venezuela han experimentado un crecimiento significativo desde que Chevron obtuvo una licencia a finales de 2022, lo que ha representado una fuente estable de ingresos para el gobierno del presidente Nicolás Maduro. Según datos reportados, en enero la empresa envió a Estados Unidos más del 30% del total de las exportaciones petroleras del país sudamericano.
El martes, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos ordenó a Chevron cesar sus operaciones en Venezuela en un plazo de 30 días, luego de que el presidente Trump acusara al gobierno de Nicolás Maduro de no avanzar en reformas electorales y en la repatriación de migrantes. Esta decisión se produce en un contexto en el que la petrolera estadounidense había contribuido al incremento de la producción y exportación de crudo venezolano desde que recibió una licencia a finales de 2022.
Según datos proporcionados por Reuters, la empresa estatal venezolana PDVSA y sus socios en empresas conjuntas exportaron un promedio de 934.465 barriles por día (bpd) de crudo y combustible en febrero. China se mantuvo como el principal destino del petróleo venezolano, recibiendo aproximadamente 503.000 bpd, mientras que Estados Unidos ocupó el segundo lugar con 239.000 bpd. Europa e India también recibieron volúmenes significativos, con 69.200 bpd y 68.000 bpd, respectivamente. Sin embargo, las exportaciones de Chevron desde sus empresas conjuntas cayeron a 252.000 bpd en febrero, frente a los 294.000 bpd del mes anterior.
Cuba, aliado político de Venezuela, recibió alrededor de 42.000 bpd de crudo y combustible, en medio de una grave crisis energética que afecta a la isla. Además, Venezuela exportó 315.000 toneladas métricas de derivados del petróleo y productos petroquímicos, como metanol y urea, lo que representa una disminución respecto a las 360.000 toneladas enviadas en enero. Por otro lado, las importaciones de combustible del país se redujeron a 86.000 bpd en febrero, frente a los 132.000 bpd registrados en enero.
Desde que Estados Unidos impuso sanciones petroleras a Venezuela en 2019, PDVSA ha dependido de intermediarios poco conocidos que compran su petróleo con descuentos y lo canalizan principalmente hacia China. Estos intermediarios también cobran tarifas elevadas por servicios como fletes, transferencias de barco a barco y descarga. Con la retirada de la licencia a Chevron, se espera que PDVSA incremente sus envíos de crudo a China a través de estos intermediarios en los próximos meses, según analistas.
La decisión de retirar la licencia a Chevron también podría afectar a las refinerías estadounidenses de crudo pesado, especialmente en la región del Golfo de México. Este impacto se agrava en un momento en el que el gobierno de Trump ha impuesto aranceles a Canadá y México, dos de los principales proveedores de petróleo a Estados Unidos.
FUENTE: Reuters