El presidente de Colombia, Gustavo Petro, aclaró que fue el gobierno de España –y no el aeropuerto de Madrid– quien brindó ayuda a su avión presidencial cuando una empresa estadounidense se negó a suministrarle combustible en Cabo Verde durante su viaje internacional a Arabia Saudita.
A través de su cuenta en X, el mandatario señaló que “la humillación no la pusieron en el aeropuerto de Madrid. Fue la empresa gringa con la que la Fuerza Aérea Colombiana (FAC) contrató toda su gasolina fuera del país… España me ayudó, al contrario”. Petro anunció que se romperá el contrato con la compañía estadounidense involucrada en el incidente.
El presidente también se refirió a las críticas internacionales sobre su gestión, afirmando que estas responden a su postura frente a conflictos globales como la situación en Gaza y el Caribe, y no a supuestos vínculos con narcotráfico o mafias.
La declaración desató un amplio debate en redes sociales, donde usuarios cuestionaron los contratos de la FAC y contrastaron los recursos ilimitados del avión presidencial con las dificultades que enfrentan los colombianos para acceder a combustible ante los altos precios. El incidente expone las complejidades logísticas y diplomáticas que pueden afectar incluso a las operaciones de jefes de Estado en el extranjero.