El Jefe de Estado contrastó el modelo basado en la solidaridad con las ambiciones por recursos naturales y reiteró su rechazo a conflictos impulsados por intereses materiales.
En el acto conmemorativo del bicentenario del Decreto de Chuquisaca, promulgado por el Libertador Simón Bolívar, el presidente de la República, Nicolás Maduro, reiteró este viernes su firme rechazo a lo que denominó “la guerra de rapiña, la guerra por petróleo, por oro, por aluminio y por tierras”.
Desde un escenario de reivindicación histórica, el mandatario nacional confrontó abiertamente las ambiciones de potencias extranjeras que, a su juicio, promueven conflictos para el control de recursos naturales. En su discurso, presentó al socialismo como la única vía para erradicar las desigualdades y contrarrestar estas lógicas de confrontación.
“Solo el socialismo puede, porque el socialismo no se basa en la desigualdad”, aseveró Maduro, enfatizando la necesidad de construir un proyecto de sociedad fundamentado en la solidaridad y el respeto mutuo.
El Presidente hizo un contraste filosófico entre el modelo que promueve y las doctrinas del pasado, que describió como antagonistas. “El socialismo cultiva valores profundamente humanos, solidarios. No, como decían en el pasado, el hombre lobo del hombre. No, el hombre hermano del hombre. La mujer hermana de la mujer”, sostuvo durante su intervención.
La referencia al Decreto de Chuquisaca, emitido por Bolívar en 1825 y que contenía principios sobre la administración de justicia y la organización del territorio recién liberado, sirvió de marco para que Maduro conectara el pensamiento independentista con la defensa contemporánea de la soberanía y la cooperación entre pueblos.
El acto se desarrolló en medio de un escenario internacional complejo, donde el Jefe de Estado venezolano ha mantenido una postura crítica hacia los conflictos armados y la geopolítica de los recursos. Su discurso reforzó los principios oficiales de política exterior, al tiempo que buscó destacar los valores del sistema socialista como pilar para la paz y la justicia social, tanto a nivel nacional como global.