Perú cierra su frontera y declara estado de emergencia ante la llegada de migrantes que huyen de Chile por temor a Kast

El Gobierno de Perú anunció este viernes la implementación inmediata de un estado de emergencia en su frontera con Chile, en respuesta a la llegada masiva de migrantes que, según denuncian, huyen por temor a las políticas de expulsión prometidas por el candidato presidencial chileno de derecha, José Antonio Kast.

La medida, que entrará en vigor a las 00:00 horas del sábado 29 de noviembre, fue confirmada por el presidente interino José Jerí a través de la red social X. “Nuestras fronteras se respetan”, declaró el mandatario, tras una reunión extraordinaria del Consejo de Ministros. El estado de emergencia permitirá el despliegue de las Fuerzas Armadas para labores de vigilancia y control fronterizo.

La crisis estalló este viernes con el bloqueo del paso fronterizo en Tacna, donde decenas de migrantes a los que se les denegó el ingreso por falta de documentos legales, impidieron el tránsito en la carretera Panamericana Sur. Los manifestantes explicaron que su huida de Chile está motivada por el posible triunfo de Kast en el balotaje presidencial del 14 de diciembre, quien ha prometido una política de expulsión masiva de inmigrantes irregulares.

Capacidades colapsadas y extensión de la medida

El canciller peruano, Hugo de Zela, fue contundente al afirmar que el país no tiene “las condiciones ni las capacidades para recibir más migrantes”, señalando que estas “están ya colamadas”. De Zela descartó la creación de un corredor humanitario para el retorno de venezolanos y advirtió que Perú aplicará “de manera estricta las leyes migratorias”.

El presidente Jerí adelantó que este estado de emergencia fronterizo se extenderá progresivamente a las fronteras con Bolivia, Brasil, Colombia y Ecuador, en un claro endurecimiento de la política migratoria peruana.

Coordinación regional y contexto

El canciller De Zela aclaró que Perú mantiene comunicación con el Gobierno del presidente chileno Gabriel Boric, y no con Kast, “quien no es autoridad chilena”. Ambos países acordaron crear una comisión binacional de cooperación migratoria para abordar la crisis.

La situación en Perú se enmarca en un giro restrictivo generalizado en las políticas migratorias de América del Sur. Tan solo esta semana, el Gobierno del presidente argentino Javier Milei presentó una nueva Agencia Nacional de Migraciones que unifica el control migratorio y la seguridad interior, como parte de su promesa de endurecer las reglas para los extranjeros.

Con el despliegue militar en curso y la amenaza de un éxodo masivo desde el sur, Perú busca enviar un mensaje contundente de control soberano, mientras una crisis humanitaria se vislumbra en su frontera.