El Comité contra la Tortura de las Naciones Unidas emitió este viernes un contundente informe en el que concluye que Israel ha aplicado una “política organizada y extendida” de tortura y maltrato contra la población palestina, constituyendo un caso de “maltrato en masa” que puede ser considerado tortura.
El documento, resultado del análisis del cumplimiento por parte de Israel de la Convención contra la Tortura -que ratificó en 1991-, detalla cómo estas prácticas se han intensificado desde octubre de 2023. El comité identificó múltiples formas de “castigo colectivo contra la población civil” en los Territorios Palestinos Ocupados, incluyendo detenciones arbitrarias en masa que afectan a grupos vulnerables como ancianos, personas con discapacidad, mujeres embarazadas y niños.
Prácticas de tortura documentadas
El informe enumera una amplia gama de métodos de tortura empleados contra palestinos detenidos:
· Palizas severas y uso de perros para atacar a detenidos
· Electrocución en genitales y otras formas de tortura eléctrica
· Simulación de ahogamiento (waterboarding)
· Exposición a ruidos extremadamente altos
· Posiciones forzadas prolongadas que en algunos casos han derivado en amputaciones
· Diversas formas de violencia sexual
El comité recordó que la Comisión Internacional Independiente de la ONU para Palestina ya advirtió en septiembre que estas acciones podrían constituir crímenes de guerra, contra la humanidad o elementos de genocidio.
Situación en Gaza y cifras alarmantes
Respecto al asedio en la Franja de Gaza, el comité determinó que la privación prolongada de alimentos y ayuda humanitaria, junto con los bombardeos contra civiles e infraestructuras, constituyen por sí mismos actos de maltrato en masa que equivalen a tortura.
Las cifras reveladas son alarmantes: al menos 75 palestinos han muerto bajo custodia israelí desde 2023, con autopsias que en muchos casos revelaron signos de tortura, malnutrición y denegación de atención médica. Además, el 85% de los presos palestinos carecen de cargos formales o se encuentran en prisión preventiva.
Impunidad y obstrucción
El comité criticó duramente el clima de impunidad y la falta de mecanismos de supervisión efectivos, señalando que Israel ha negado sistemáticamente el acceso del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) a los detenidos, en violación del derecho humanitario internacional.
El organismo instó a Israel a establecer urgentemente una comisión de investigación independiente e imparcial para esclarecer las denuncias y enjuiciar a los responsables, rechazando el argumento israelí de que sus obligaciones bajo la Convención contra la Tortura no aplican en territorios ocupados ni en tiempo de guerra.
La conclusión del informe es categórica: “Todas las violaciones de derechos humanos cometidas en el contexto de la ocupación y del conflicto armado en Gaza deben ser investigadas de manera inmediata, exhaustiva e imparcial por un organismo independiente”.