El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, declaró este viernes que los bombardeos realizados por Estados Unidos contra supuestas “narcolanchas” en el Caribe y el Pacífico constituyen violaciones al derecho internacional y deben cesar inmediatamente.
En un contundente comunicado, Türk calificó los ataques -que han causado más de 60 muertes desde septiembre- como “inaceptables” y subrayó que “no existe ninguna justificación legal” para estas operaciones. “El uso intencionado de la fuerza letal solo está permitido como último recurso y contra individuos que representan una amenaza inmediata para la vida”, afirmó.
El alto funcionario de la ONU hizo un llamado a realizar investigaciones “rápida, independiente y transparente” de todos los ataques, contemplando procesar y condenar a quienes hayan violado la ley. Türk destacó que, según la información disponible, “ninguno de los individuos en los barcos atacados representaba una amenaza inminente”.
La declaración de la ONU se produce en el contexto del despliegue militar estadounidense en aguas del Caribe, que incluye buques de guerra, submarinos, aviones de combate y tropas, justificado como parte de la lucha contra el narcotráfico. Paralelamente, Washington ha acusado sin pruebas a los presidentes de Venezuela, Nicolás Maduro, y Colombia, Gustavo Petro, de liderar supuestos cárteles de droga.
Las tensiones se intensificaron a mediados de octubre cuando el presidente Donald Trump admitió haber autorizado operaciones encubiertas de la CIA en territorio venezolano, a lo que Maduro respondió cuestionando: “¿Alguien se puede creer que la CIA no está operando en Venezuela desde hace 60 años?”.
La posición de la ONU refuerza las críticas de legisladores demócratas estadounidenses y gobiernos regionales que han calificado estos operativos como “asesinatos” extrajudiciales, marcando una nueva escalada en las tensiones entre Washington y varios países latinoamericanos.