En un mensaje cargado de unidad y confianza, el presidente Nicolás Maduro, quien se encuentra retenido en Estados Unidos desde el 3 de enero, envió palabras de aliento a su país y a la dirigencia política que actualmente lidera la nación en su ausencia. Durante una conversación telefónica con su hijo, el diputado Nicolás Maduro Guerra, el mandatario expresó su tranquilidad respecto a la situación del país, confiando en la capacidad de su equipo de gobierno y la unidad del pueblo.
“Ustedes están haciendo exactamente lo que tienen que hacer y están tomando los pasos correctos”, fue el aliento que Maduro transmitió a su hijo, en medio del proceso que se adelanta en Venezuela para otorgar amnistía a quienes han sido perseguidos por motivos políticos.
El mensaje fue revelado por Maduro Guerra durante un acto público en Caracas, donde compartió la sorpresa y la emoción de recibir la llamada de su padre: “Se me fueron las piernas”, confesó, mostrando la carga emocional que representa la conexión con el líder nacional en un momento crítico.
Maduro también indagó sobre el estado del país y el equipo de trabajo del gobierno, preguntando: “¿Cómo estaba todo, cómo está la patria, cómo está el equipo?”. La respuesta fue que la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, estaba al mando, asegurando que el país continúa su rumbo a pesar de la agresión estadounidense.
En su mensaje, el presidente enfatizó que su tranquilidad, así como la de Venezuela, radica en “la unidad del pueblo y la unidad con el alto mando”. Su confianza en el equipo de gobierno es firme, asegurando que han estado actuando en el mejor interés de la nación en tiempos de crisis.
Este mensaje subraya la resistencia del liderazgo venezolano ante la adversidad y su compromiso con los ciudadanos durante un periodo turbulento en la historia del país. La conversación entre padre e hijo es un recordatorio de la importancia de la unidad y el propósito compartido en la lucha por la soberanía y la paz en Venezuela.