El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, confirmó este miércoles que sostuvo una conversación telefónica “respetuosa y cordial” con su homólogo de Estados Unidos, Donald Trump, hace aproximadamente diez días, en un contacto iniciado desde la Casa Blanca hacia el Palacio de Miraflores.
Durante una actividad en el barrio San Blas de Petare, estado Miranda, el mandatario venezolano dio detalles del intercambio, aunque prefirió mantener un perfil discreto sobre el contenido específico, citando la prudencia diplomática aprendida durante su gestión como canciller. “Cuando hay cosas importantes, en silencio, tienen que ser. Hasta que se dé”, afirmó.
Maduro planteó que, si este contacto representa un paso hacia un diálogo respetuoso entre ambas naciones, la vía diplomática sería bienvenida. En su discurso, vinculó el llamado con el rechazo a escenarios de conflicto, argumentando que el pueblo estadounidense está “cansado de guerras eternas”, en referencia a intervenciones como Vietnam, Irak, Afganistán y Libia.
El anuncio se produce en un contexto de elevada tensión internacional, marcado por denuncias venezolanas sobre despliegues militares estadounidenses cerca de sus costas y la persistencia de sanciones económicas por parte de Washington. Aún no ha habido una confirmación o comentario oficial por parte del gobierno de Estados Unidos sobre la llamada referida.
Durante su intervención, el presidente venezolano también evocó la historia independentista de la región, citando la resistencia durante la colonia y la figura de Simón Bolívar, para enfatizar la capacidad de resiliencia del país. “No pudieron entonces, ni jamás podrán con nosotros los venezolanos”, sostuvo, en alusión a las actuales presiones geopolíticas.
Esta revelación se suma al reciente retorno coordinado de connacionales desde Estados Unidos, sugiriendo un posible canal de comunicación operativo entre los dos gobiernos, que mantienen relaciones oficialmente rotas desde 2019. La noticia abre interrogantes sobre un posible desescalamiento táctico o la gestión de temas puntuales en medio de una confrontación que se mantiene sin cambios estructurales evidentes.