En un sorprendente giro de los acontecimientos, el dueño de los Mets de Nueva York, Steve Cohen, ha afirmado que mientras esté al mando del equipo, no habrá un capitán designado. Esta declaración marcó un hito en la historia reciente del equipo, que no ha tenido un capitán desde que David Wright se despidió del béisbol hace ocho años.
Durante una sesión de preguntas y respuestas en Clover Park, Cohen compartió sus pensamientos sobre la estructura del clubhouse: “Ésa fue mi decisión. Son simplemente mis propias ideas sobre cómo quiero que sea un clubhouse. Mi visión es que cada año el equipo es diferente, y es preferible que el grupo lo resuelva dentro del clubhouse en lugar de tener una designación”.
Cohen subrayó que la decisión de no nombrar un capitán es parte de su filosofía de gestión. “Tener un capitán en el béisbol no es algo que ocurra con frecuencia. De hecho, es inusual. Lo que hizo la administración anterior fue su manera de hacer las cosas. Yo veo las cosas de una manera distinta”, explicó.
A lo largo de las últimas temporadas, la posibilidad de designar a un nuevo capitán había sido tema de discusión, especialmente en relación a Francisco Lindor. El destacado jugador puertorriqueño había aparecido como un fuerte candidato, gracias a su rendimiento en el campo y sus cualidades de liderazgo. Sin embargo, Cohen dejó claro que no tiene intención de nombrar capitán a Lindor ni a ningún otro jugador, reafirmando su postura: “Siempre me he sentido así”.
La decisión de Cohen marca un enfoque único hacia la cultura del clubhouse de los Mets y plantea preguntas sobre cómo impactará la dinámica del equipo en el futuro. Con la esperanza de que el grupo afronte los desafíos de manera colectiva, esta política promete dar forma a la identidad de los Mets en los próximos años.