La presidenta encargada de Venezuela asegura que “hubo combate” durante la incursión militar estadounidense y niega que haya habido rendición por parte de las fuerzas oficiales.

La presidenta encargada de Venezuela asegura que “hubo combate” durante la incursión militar estadounidense y niega que haya habido rendición por parte de las fuerzas oficiales.

Delcy Rodríguez, presidenta encargada de Venezuela, declaró este jueves su total lealtad al mandatario Nicolás Maduro y su compromiso con la liberación de este y de su esposa, la diputada Cilia Flores, quienes permanecen detenidos en Estados Unidos tras ser capturados el pasado sábado en una operación militar dirigida contra Caracas y tres estados del país.

En sus declaraciones, Rodríguez afirmó que durante el ataque “nadie se entregó” y que, por el contrario, “hubo combate” entre las fuerzas venezolanas y las unidades estadounidenses que ejecutaron la acción. Con estas palabras, la alta funcionaria buscó desmentir versiones que hablaban de una rendición rápida o una ausencia de resistencia organizada por parte de las autoridades locales.

La captura de Maduro y Flores marca un punto de inflexión en la crisis política y diplomática entre Venezuela y Estados Unidos, que desde hace años mantienen un pulso abierto por el control del gobierno nacional. Rodríguez, al asumir públicamente la defensa del mandatario detenido, reafirma la posición oficial del chavismo de no reconocer la legalidad de la acción estadounidense y de presentarla como una “agresión militar” contra la soberanía venezolana.

Hasta el momento, no se han ofrecido detalles oficiales sobre las condiciones de detención de Maduro y Flores, ni sobre los posibles procesos judiciales que enfrentarían en suelo estadounidense. Tampoco se ha especificado cuáles serán los siguientes pasos del gobierno interino de Rodríguez para gestionar la crisis interna y la presión internacional.

La situación ha generado incertidumbre en el escenario político venezolano, mientras organismos internacionales y gobiernos regionales observan con preocupación la escalada de tensiones y sus posibles repercusiones en la estabilidad de la región.

 

 

Fuente: Medios Nacionales