Un juez federal ha dictaminado que el expresidente Donald Trump puede ser demandado por su discurso realizado cerca de la Casa Blanca el 6 de enero de 2021, justo antes del tumultuoso asalto al Capitolio. En una decisión crucial, el juez Amit Mehta de Washington concluyó que Trump no puede invocar la inmunidad presidencial para protegerse de las acusaciones de incitación a la violencia.
El juez Mehta argumentó que las declaraciones de Trump durante su mitin, donde continuó promoviendo sin pruebas sus alegaciones de fraude electoral, constituyen un discurso de incitación que no está amparado por la Primera Enmienda. En su informe de 79 páginas, el juez afirmó: “El presidente Trump no ha demostrado que su discurso pueda ser comprendido como parte de sus deberes presidenciales”, enfatizando que el contenido de sus palabras no le brinda protección legal.
Durante el mitin, Trump instó a sus seguidores a marchar hacia el Capitolio y a “luchar como demonios”, advirtiendo que si no lo hacían, perderían el país. Estas provocativas declaraciones han sido interpretadas por los demandantes como fundamentales para demostrar su responsabilidad en los eventos violentos que siguieron.
Esta decisión sienta un precedente importante para las demandas civiles que están en curso, a pesar de que Trump, tras volver a ocupar la presidencia en 2025, indultó a casi 1.600 personas condenadas por delitos relacionados con el asalto. Los abogados de los demandantes celebraron la sentencia como una “victoria monumental para el Estado de Derecho”, reafirmando que nadie, ni siquiera un presidente, está por encima de la ley.
El fallo del juez Mehta abre un camino hacia un posible juicio civil en el mismo tribunal donde Trump enfrentó cargos criminales por su conducta el 6 de enero. Ahora, la atención se centra en cómo se desarrollará este caso y las implicaciones que puede tener en la esfera política y legal de Estados Unidos.