El nuevo encargado de negocios de Estados Unidos en Venezuela, John Barrett, asumió oficialmente sus funciones en Caracas este jueves, en medio de un clima de expectativa política y diplomática. Durante su primera declaración ante los medios, Barrett afirmó que “la relación entre Estados Unidos y Venezuela definirá el futuro del hemisferio”, al tiempo que respaldó la visión hemisférica del presidente Donald Trump y del secretario de Estado, Marco Rubio.
“El presidente Trump y el secretario Rubio tienen una visión clara para la prosperidad de nuestra región. Venezuela es parte fundamental de ese rompecabezas geopolítico”, señaló el diplomático, quien arriba a Caracas en un momento de tensión interna tras el anuncio del “fin” de la Ley de Amnistía por parte del gobierno de Delcy Rodríguez.
Un nombramiento en medio de la crisis diplomática
La llegada de Barrett se produce casi cuatro meses después de los ataques de Estados Unidos en territorio venezolano el pasado 3 de enero, que derivaron en la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, y la posterior juramentación de Delcy Rodríguez como presidenta encargada. Desde entonces, Washington ha mantenido una postura de presión combinada con canales de negociación intermitentes.
Barrett, quien previamente se desempeñó como funcionario del Departamento de Estado para América Latina, evitó pronunciarse directamente sobre el estatus jurídico de Maduro, pero insistió en que “EE. UU. apoya una transición democrática, pacífica y constitucional en Venezuela”.
“No habrá normalización sin gestos concretos”
Consultado sobre las condiciones para restablecer plenamente las relaciones bilaterales, el diplomático fue cauto: “No habrá normalización sin gestos concretos en materia de derechos humanos, liberación de presos políticos y garantías electorales. La amnistía anunciada en febrero fue un primer paso, pero su abrupto ‘fin’ anunciado ayer genera dudas”.
El funcionario evitó calificar de “inconstitucional” la decisión del gobierno venezolano, pero subrayó que “EE. UU. sigue de cerca el respeto al Estado de derecho en el país”.
Reacciones encontradas
Mientras sectores opositores venezolanos recibieron con cautela el nombramiento de Barrett, el gobierno de Delcy Rodríguez aún no ha emitido una declaración oficial al respecto. Analistas consideran que la llegada de un diplomático estadounidense de carrera abre una ventana para el diálogo, aunque condicionado por las sanciones vigentes y los procesos judiciales contra altos cargos chavistas.
Barrett concluyó su comparecencia afirmando que “el futuro del hemisferio se juega en Venezuela. Estamos listos para dialogar, pero también para actuar si los derechos de los venezolanos siguen siendo violados”. Se espera que en los próximos días sostenga reuniones con representantes de la sociedad civil, empresarios y autoridades venezolanas.