En una escalada de tensiones, el presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, ha denunciado que Estados Unidos mantiene un discurso de negociación en público mientras, en secreto, planea un ataque terrestre. En un mensaje desafiante al pueblo iraní, Qalibaf expresó que Irán está “esperando” la llegada de soldados estadounidenses recientemente desplegados en Oriente Medio.
“Mientras el enemigo envía mensajes abiertos de negociación, planea un ataque terrestre en secreto”, afirmó Qalibaf, refiriéndose a la reciente llegada de 3,500 infantes de marina de EE.UU. al área. En un contexto de creciente incertidumbre regional, el líder iraní destacó la necesidad de preparación para “una gran guerra mundial” y aseguró que Irán está en posición de “castigar a Estados Unidos” por cualquier intento de agresión, subrayando que su país luchará “hasta la victoria”.
El tono de la advertencia iraní se intensificó con la declaración del teniente coronel Ebrahim Zolfagari, portavoz del Cuartel General Central, quien amenazó con la “humillante captura” de soldados estadounidenses en caso de un ataque. “La agresión y la ocupación solo traerán desmembramiento y desaparición para los agresores”, sostuvo, mientras manifestaba que las fuerzas estadounidenses en la región están en un estado de alerta debido a posibles represalias iraníes.
El contexto de estas advertencias incluye la mediación de Pakistán en conversaciones indirectas entre Washington y Teherán, además de la reciente decisión del presidente estadounidense, Donald Trump, de posponer un ultimátum a Irán sobre el desbloqueo del estrecho de Ormuz.
En un cierre contundente, el general Amirhosein Shafiei, comandante del Cuartel del Noroeste del Ejército de Tierra de Irán, lanzó una advertencia escalofriante: “Cortaremos la cabeza de las tropas estadounidenses” en caso de cualquier intento de ocupación de territorio iraní.
A medida que la tensión entre Irán y EE.UU. aumenta, el mundo observa con cautela las posibles repercusiones de una confrontación militar en la región. Irán, que se muestra decidido a resistir cualquier amenaza, está en estado de alerta y preparado para defender su soberanía con toda su capacidad.