El embajador de Rusia en Venezuela, Sergey Mélik-Bagdasárov, anunció este lunes su regreso al país, tras una visita a su patria en la que se celebró la 19ª reunión de la Comisión Intergubernamental de Alto Nivel (CIAN) entre ambas naciones. El diplomático enfatizó el fortalecimiento continuo de la asociación estratégica y reiteró el apoyo “incondicional” de Rusia a Venezuela en el actual contexto internacional.
En un comunicado publicado en sus plataformas digitales, el embajador expresó: “Me complace informarles sobre mi retorno a Venezuela. Aprovechando el recién inaugurado vuelo regular desde San Petersburgo (la ciudad heroica de Leningrado), he vuelto a la patria de Bolívar, Chávez y Maduro”.
Su viaje a Rusia tuvo como eje central la participación de la delegación venezolana en la citada comisión, un mecanismo bilateral de alto nivel que culminó con la firma de varios acuerdos en diversas áreas de interés común. “Junto con la delegación venezolana celebramos en Rusia la 19ª reunión de la Comisión Intergubernamental de Alto Nivel, donde firmamos una serie de importantes documentos destinados a fortalecer y desarrollar aún más nuestra asociación estratégica en nombre de la paz y el progreso”, detalló Mélik-Bagdasárov.
En su mensaje, el embajador enlazó los lazos históricos entre ambos países con referencias simbólicas, recordando el 80.º aniversario de la Victoria en la Gran Guerra Patria —la defensa de Moscú en diciembre de 1941— y el sitio de Leningrado. Con estas alusiones, subrayó valores de resistencia y verdad que, según afirmó, comparten Rusia y Venezuela.
La declaración concluyó con una reafirmación del respaldo político: “El pueblo ruso, en estos tiempos difíciles, sigue estando incondicionalmente al lado del pueblo de Venezuela”. Este retorno, realizado en el primer vuelo regular desde San Petersburgo, no solo simboliza la robustez de la conectividad entre las dos naciones, sino que también refleja la profundización de una alianza que ambos gobiernos presentan como un contrapeso frente a las presiones externas, en particular las provenientes de Estados Unidos.
El anuncio se produce en un momento de elevadas tensiones regionales, marcado por las recientes medidas de presión de Washington contra Venezuela, a las que tanto Caracas como Moscú han respondido con un discurso de soberanía y cooperación estratégica reforzada.