El largo y mediático capítulo judicial que mantuvo en vilo al mundo del fútbol durante más de diez años ha llegado a su fin. El Tribunal Supremo de España dictó este miércoles una sentencia definitiva que confirma la absolución total del delantero brasileño Neymar Jr., de sus padres, y de los expresidentes del FC Barcelona, Sandro Rosell y Josep Maria Bartomeu.
Con este fallo, el alto tribunal desestima el recurso presentado por la empresa brasileña DIS, que poseía el 40% de los derechos deportivos del jugador en la época del traspaso y acusaba a las partes de corrupción entre particulares y fraude en la operación que llevó a Neymar del Santos FC al Barcelona en 2013.
La resolución, que ratifica la sentencia absolutoria emitida en 2022 por la Audiencia Provincial de Barcelona, cierra de manera irreversible uno de los episodios judiciales más complejos y seguidos de la historia del fútbol europeo. Los magistrados del Supremo fueron contundentes: no existen pruebas de delito.
En su fallo, el tribunal subraya que la acusación liderada por DIS carecía de fundamento probatorio sólido. Los jueces determinaron que el contrato de exclusividad firmado en 2011, así como la estructura financiera de la operación —valorada oficialmente en 57,1 millones de euros—, no respondían a un plan criminal para ocultar el valor real del fichaje.
Por el contrario, la sentencia describe dichas maniobras contractuales como parte de “una estrategia deportiva legítima” del FC Barcelona para asegurar el talento del joven delantero frente a otros clubes competidores, en un mercado altamente agresivo.
El fallo también destaca que, si bien la operación fue compleja —con pagos divididos entre la empresa N&N (vinculada a la familia Neymar) y el club de origen Santos—, no hubo dolo ni intención de perjudicar a terceros. “La complejidad no es sinónimo de ilicitud”, señala uno de los pasajes de la sentencia.
Con este veredicto, Neymar Jr., quien actualmente milita nuevamente en las filas del Santos FC tras su paso por el Paris Saint-Germain y el Al-Hilal, queda liberado de cualquier responsabilidad penal después de años bajo el escrutinio de la justicia española y brasileña.
Fuentes cercanas al jugador manifestaron su “satisfacción y alivio” tras conocerse la noticia, aunque se abstuvieron de realizar declaraciones oficiales. Por su parte, el FC Barcelona emitió un breve comunicado en el que celebra “el fin de una pesadilla judicial” y reitera “la honestidad con la que siempre se actuó en la contratación de un jugador histórico para el club”.
El ‘caso Neymar’, que en su momento salpicó también a otras instituciones y derivó en investigaciones fiscales paralelas, parece haber encontrado así su punto final. Para la justicia española, el asunto está resuelto. Para la historia del fútbol, queda el registro de un fichaje legendario envuelto en una tormenta judicial que nunca pudo probar lo que muchos daban por hecho.