Los años tempranos no son ya la época más feliz de la vida. Este cambio en el patrón de la felicidad estaría siendo provocado por un descenso en la salud mental y el bienestar psicológico de los jóvenes, aseguran académicos.
“Juventud, divino tesoro”, dijo el aclamado poeta nicaragüense Rubén Darío para referirse a la que, en su opinión y la de muchos, es la mejor etapa de la vida, llena de sueños y oportunidades. Sin embargo, al parecer las cosas están cambiando para las nuevas generaciones.
El nivel de satisfacción y felicidad entre los adultos jóvenes ha descendido bruscamente en los últimos 10 años. Así lo revela un estudio publicado por la Oficina Nacional de Investigación Económica de Estados Unidos, que examinó las tendencias en el bienestar psicológico de personas en seis países de habla inglesa (Australia, Irlanda, Canadá, Nueva Zelanda, Reino Unido y EE.UU.).
Los académicos Jean Twenge y David Blanchflower, tras analizar varios conjuntos de microdatos en cada una de esas naciones, encontraron un deterioro de la salud mental “más fuerte” entre los menores de 25 años. “Esto es coherente con investigaciones anteriores sobre aumentos más pronunciados de la depresión y la mala salud mental entre los adolescentes y los adultos jóvenes”, precisa la investigación.
Ese descenso en el bienestar psicológico está provocando una alteración en el patrón de la felicidad a lo largo de la vida, que se basa en la teoría de la curva en U, documentada en cientos de artículos. Esta establece que el ser humano comienza la vida con un alto grado de satisfacción, que disminuye gradualmente a partir de los 18 años hasta alcanzar su punto más bajo hacia los 40 años —en lo que se conoce como crisis de la mediana edad—, y vuelve a dispararse después de los 50.
“La forma de U en el bienestar por edad, que solía existir en estos países, ahora ha desaparecido, reemplazada por una crisis en el bienestar entre los jóvenes“, según los autores del estudio. Es decir, ahora la crisis de la mediana edad estaría ocurriendo en plena juventud, lo que pondría en evidencia que quienes atraviesan esa etapa están teniendo más dificultades que sus pares de generaciones anteriores. Al mismo tiempo, los expertos descubrieron que “ahora la felicidad aumenta de manera bastante constante con la edad”. “En los últimos años, el deterioro del bienestar psicológico ha sido más débil entre los adultos mayores de 50 años”, subraya el documento.
“Juventud, divino tesoro”, dijo el aclamado poeta nicaragüense Rubén Darío para referirse a la que, en su opinión y la de muchos, es la mejor etapa de la vida, llena de sueños y oportunidades. Sin embargo, al parecer las cosas están cambiando para las nuevas generaciones.
El nivel de satisfacción y felicidad entre los adultos jóvenes ha descendido bruscamente en los últimos 10 años. Así lo revela un estudio publicado por la Oficina Nacional de Investigación Económica de Estados Unidos, que examinó las tendencias en el bienestar psicológico de personas en seis países de habla inglesa (Australia, Irlanda, Canadá, Nueva Zelanda, Reino Unido y EE.UU.).
Los académicos Jean Twenge y David Blanchflower, tras analizar varios conjuntos de microdatos en cada una de esas naciones, encontraron un deterioro de la salud mental “más fuerte” entre los menores de 25 años. “Esto es coherente con investigaciones anteriores sobre aumentos más pronunciados de la depresión y la mala salud mental entre los adolescentes y los adultos jóvenes”, precisa la investigación.
Ese descenso en el bienestar psicológico está provocando una alteración en el patrón de la felicidad a lo largo de la vida, que se basa en la teoría de la curva en U, documentada en cientos de artículos. Esta establece que el ser humano comienza la vida con un alto grado de satisfacción, que disminuye gradualmente a partir de los 18 años hasta alcanzar su punto más bajo hacia los 40 años —en lo que se conoce como crisis de la mediana edad—, y vuelve a dispararse después de los 50.
“La forma de U en el bienestar por edad, que solía existir en estos países, ahora ha desaparecido, reemplazada por una crisis en el bienestar entre los jóvenes“, según los autores del estudio. Es decir, ahora la crisis de la mediana edad estaría ocurriendo en plena juventud, lo que pondría en evidencia que quienes atraviesan esa etapa están teniendo más dificultades que sus pares de generaciones anteriores. Al mismo tiempo, los expertos descubrieron que “ahora la felicidad aumenta de manera bastante constante con la edad”. “En los últimos años, el deterioro del bienestar psicológico ha sido más débil entre los adultos mayores de 50 años”, subraya el documento.
Fuente: RT