En declaraciones sorprendentes realizadas este viernes desde los jardines de la Casa Blanca, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, alabó la relación que su administración mantiene con Delcy Rodríguez, la presidenta encargada de Venezuela. Trump calificó la conexión bilateral como “de diez” y destacó que el Gobierno venezolano ha realizado un “gran trabajo.”
Durante su encuentro con los medios, Trump enfatizó la colaboración en el sector petrolero, indicando que “nuestras grandes compañías petroleras están entrando” en el país suramericano para extraer y vender petróleo, y subrayó que “Venezuela va a recibir una gran parte de ese dinero.” Este enfoque en la cooperación energética coincide con un incremento en las actividades comerciales entre ambas naciones.
Cuando se le preguntó sobre el reconocimiento oficial del Gobierno de Delcy Rodríguez, el mandatario fue claro: “Lo hemos hecho.” Esta afirmación marca un giro significativo en la política estadounidense hacia el régimen venezolano.
Trump también se refirió a las actividades de refinación de petróleo, mencionando que “nosotros nos encargamos de refinarlo y somos los únicos que tenemos que refinarlo,” lo que resalta la importancia de las relaciones comerciales en el contexto energético regional.
Estas declaraciones se producen en un momento de creciente interacción diplomática, con la reciente visita del secretario de Energía de EE.UU., Chris Wright, a Venezuela, donde se reunió con Rodríguez y exploró potenciales áreas de cooperación bilateral en el sector energético.
La relación entre ambos países, tradicionalmente tensa, parece estar experimentando un cambio notable bajo la administración Trump, con un enfoque renovado en las oportunidades de negocios y la colaboración en materias primas de vital importancia.