En una drástica acción legal, el expresidente Donald Trump ha presentado una demanda por 10.000 millones de dólares contra la Agencia Tributaria de EE.UU. (IRS) y el Departamento del Tesoro, alegando que no se protegieron adecuadamente sus registros fiscales. La demanda, presentada en un tribunal de Miami, sostiene que Charles Littlejohn, un exempleado del IRS, accedió y filtró ilegalmente información tributaria confidencial de Trump a varios medios de comunicación, incluyendo The New York Times y ProPublica.
Los demandantes, que también incluyen a los hijos de Trump, Donald Trump Jr. y Eric Trump, junto con la empresa familiar, afirman que la responsabilidad de salvaguardar esta información recaía en los demandados. Según el documento legal, la filtración ha causado daños significativos, incluyendo “humillación pública” y “daños reputacionales y financieros” a la familia Trump, además de “manchar injustamente su reputación empresarial”.
Trump busca daños de 1.000 dólares por cada divulgación no autorizada de sus declaraciones de impuestos, elevando la cifra total a una impresionante suma de por lo menos 10.000 millones de dólares. La filtración reveló que el expresidente pagó solo 750 dólares en impuestos federales sobre la renta en 2016 y 2017, lo que generó un intenso escrutinio mediático y público.
En 2023, Charles Littlejohn se declaró culpable de la filtración de los registros fiscales de Trump y fue condenado a cinco años de prisión por su delito. La demanda subraya la indignación de Trump por lo que considera una grave violación de su privacidad y derechos.
Los detalles de este caso continúan desarrollándose mientras Trump busca justicia y compensación por lo que argumenta ha sido un ataque destructivo a su imagen y legado.