Goleada histórica del Bayern
El campeón alemán pasó por encima de un indefenso Auckland en su debut. Coman anotó el primer tanto en la historia del nuevo Mundial de Clubes. Hat-trick de Musiala en su reaparición.
El partido de este domingo en Cincinnati tenía todos los ingredientes de un buen amistoso de verano. El enfrentamiento en sí. El calor asfixiante. El aspecto de las gradas, semivacías. Y el resultado, claro. Medio paseándose, el Bayern de Múnich comenzó su andadura en el Mundial de Clubes endosándole una sonrojante goleada por 10-0 a un indefenso Auckland City, que por momentos llegó a dar hasta pena. Pero a lol campeón alemán no le importó. A lo suyo y a pensar ya en Boca.
Como no puede ser de otra forma, los muniqueses se toman muy en serio esta competición (y el botín que ofrece) y así lo reflejó el once que Kompany envió al césped del TQL Stadium. Excepto Musiala, que comenzó en el banquillo tras su grave lesión muscular, el belga sacó a pasear a toda su artillería en el debut mundialista: Tah, flamante fichaje procedente del Leverkusen, comandando la zaga, Kimmich y Pavlovic en la sala de máquinas, y Müller por detrás de Kane, Coman y Olise arriba. Poca broma.
Fue una declaración de intenciones y el cuadro oceánico, compuesto por jugadores semiprofesionales que tuvieron que pedir vacaciones no remuneradas en sus respectivos puestos de trabajo, la sufrió en sus carnes nada más sonar el pitido inicial. Llegó a cruzar la divisoria en contadas ocasiones durante todo el partido. El resto fue un vendaval bávaro que apenas tardó seis minutos en abrir la lata. Se encargó Coman, de cabeza, anotando el primer tanto de este nuevo formato del Mundial de Clubes.
Lo demás tuvo menos suspense que el final de la peli Titanic. Se hundió el barco y, con él, el Auckland, al que comenzaron a caerle goles por minuto. Un doblete de Olise, Müller, Boey y de nuevo Coman amarraron el set antes del descanso. En el segundo tiempo llegó la hora de Musiala: reapareció en el 61, marcó un golazo desde la frontal en el 68, provocó un penalti en el 72 que él mismo materializó y completó el hat-trick en el 84. Müller cerró la decena. Y la pesadilla neozelandesa.
Fuente: AS