La vicepresidenta ejecutiva de Venezuela, Delcy Rodríguez, ratificó este sábado la postura de su país sobre el territorio del Esequibo, afirmando que Guyana “debe acatar el Acuerdo de Ginebra y abandonar su actitud confrontacional”.
En un mensaje difundido por Telegram, Rodríguez sostuvo que “la única salida pacífica y legal es la negociación directa”, en referencia al tratado firmado en 1966, que establece el diálogo como vía para resolver la disputa por este territorio de 160.000 km², rico en petróleo y recursos naturales.
La alta funcionaria también reiteró que Venezuela seguirá adelante con los procesos políticos en el Esequibo, incluyendo la elección de autoridades regionales, a pesar de la reciente orden de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) para suspender cualquier acción que modifique el statu quo.
“El Esequibo es venezolano por derecho histórico, y así lo reafirmamos cada día con convicción y unidad nacional”, expresó Rodríguez.
Guyana rechaza diálogo y exige cumplimiento de fallo de la CIJ
En respuesta, el gobierno de Guyana insistió este viernes en que Venezuela debe acatar las medidas provisionales de la CIJ y respetar su soberanía. El Ministerio de Relaciones Exteriores guyanés declaró que no aceptará negociaciones bilaterales mientras Caracas no cumpla con las disposiciones judiciales.
La disputa, que se remonta a más de un siglo, se ha intensificado en los últimos años tras el descubrimiento de grandes reservas de crudo en aguas disputadas. Guyana, que administra el Esequibo desde la época colonial, presentó el caso ante la CIJ en 2018 para buscar una resolución definitiva. Venezuela, sin embargo, no reconoce la jurisdicción del tribunal y exige un acuerdo político bajo el marco del Acuerdo de Ginebra.
En diciembre de 2023, Venezuela realizó un controvertido referendo consultivo sobre la anexión del Esequibo, desafiando las advertencias de la CIJ. Posteriormente, en marzo de 2025, Guyana solicitó nuevas medidas cautelares para evitar la realización de elecciones en la zona, argumentando que esto violaría el derecho internacional.
Mientras la tensión diplomática persiste, ambos países mantienen posturas irreconciliables: Venezuela insiste en el diálogo, mientras Guyana apuesta por una decisión judicial vinculante.
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