Un informe oficial de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT) ha revelado una cifra alarmante: 19.164 empresas cesaron sus operaciones en Argentina entre el inicio del gobierno del presidente Javier Milei y agosto de 2025. Este dato, equivalente a un promedio de 30 cierres diarios de manera continua, pone en evidencia la profunda contracción del tejido productivo nacional durante este período.
La información, recopilada y analizada por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), detalla que entre las empresas desaparecidas se encuentran 1.974 compañías manufactureras, un golpe directo al sector industrial. El registro, actualizado hasta agosto, ya se considera parcial, ya que no incluye una nueva ola de anuncios de cierres ocurridos en las últimas semanas.
Entre los casos más recientes no contabilizados se destacan la planta de Whirlpool en Pilar (que cerró apenas tres años después de su inauguración), la autopartista DANA en San Luis, una planta de YPF en Concepción del Uruguay, tres plantas de Granja Tres Arroyos y la fábrica de rodamientos SKF en Tortuguitas. Tampoco incluye la quiebra inminente de Acerías Berisso.
Pérdida masiva de empleo formal
La desaparición de empresas ha tenido un correlato directo en el mercado laboral. Según el mismo informe, se registró la pérdida de 276.624 puestos de trabajo formales en esos 21 meses, de los cuales 55.941 pertenecían al sector industrial. Esto representa una caída del 4.6% en el empleo registrado a nivel nacional, en un contexto de despidos masivos y un marcado deterioro del poder adquisitivo de los salarios.
Cambio de modelo: de productor a importador
El informe y los casos específicos señalan una tendencia preocupante: diversas compañías no solo cierran, sino que reorientan su modelo de negocio, abandonando la producción local para volcarse a la importación. Ejemplos como Whirlpool, SKF y la firma de calzado Viamo (que cerró decenas de locales para convertirse en importadora) confirman esta dinámica. El Sindicato Único de Trabajadores del Neumático también ha denunciado maniobras similares por parte de Pirelli y Bridgestone.
Contraste con las promesas oficiales
Esta oleada de cierres y desindustrialización se produce mientras el gobierno nacional promete impulsar, en las sesiones extraordinarias de diciembre y enero, un paquete de reformas tributarias y laborales. El sector empresarial más concentrado espera que estas medidas mejoren la competitividad.
Sin embargo, la realidad actual contradice abiertamente el argumento oficial de que la reforma laboral, en particular, generará empleo formal. Los datos muestran que, previamente a su discusión y aprobación, la economía ya ha sufrido una severa destrucción de empresas y puestos de trabajo registrados, aumentando la presión sobre los trabajadores y los sindicatos en un escenario de creciente incertidumbre.
La situación descrita por el informe de la SRT plantea un desafío monumental para la administración de Milei: revertir una tendencia económica negativa que se ha acelerado durante su gestión, en un clima social cada vez más tensionado por la pérdida de empleos y el cierre de fábricas.