La petrolera estadounidense Chevron prevé que el crudo proveniente de Venezuela llegue a representar hasta un 15% del total de su capacidad de refinación en Estados Unidos, a medida que acelera su producción en el país suramericano tras la flexibilización de sanciones por parte de Washington.
Según informó Ross Allen, portavoz de la compañía, el volumen de petróleo venezolano que Chevron procesa actualmente se ha “duplicado”. La empresa refina unos 100.000 barriles diarios en su planta de Pascagoula, Misisipi —el doble de lo que procesaba antes del alivio de medidas coercitivas— y confía en ampliar “pronto” sus operaciones a la refinería de El Segundo, California, donde prevé refinar otros 50.000 barriles diarios.
El consejero delegado de Chevron, Mike Wirth, detalló a finales de enero que la compañía espera aumentar su producción en Venezuela en un 50% durante los próximos 18 a 24 meses. Chevron es la única gran petrolera estadounidense que permaneció en el país tras la salida de ConocoPhillips y Exxon Mobil en 2007, cuando el gobierno venezolano exigió participación mayoritaria en los proyectos de la Faja del Orinoco.
El presidente Donald Trump ha instado a las energéticas estadounidenses a invertir en Venezuela. En ese contexto, ConocoPhillips y Exxon han enviado recientemente equipos de exploración, aunque Chevron mantiene una posición de ventaja en el mercado venezolano.
De acuerdo con medios especializados, Venezuela incrementó su producción de crudo en marzo a más de 1 millón de barriles diarios, de los cuales casi un 25% corresponde a las empresas conjuntas entre Chevron y PDVSA, la estatal venezolana.
El nuevo panorama de sanciones, junto con un creciente acercamiento entre el Gobierno de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, y la Casa Blanca, también ha permitido que otras empresas estadounidenses adquieran crudo venezolano a través de comerciantes autorizados por el Departamento del Tesoro. Por ejemplo, Valero, con sede en San Antonio (Texas), compró unos 6.5 millones de barriles de petróleo venezolano en marzo, según un informe de East Daley Analytics.
Funcionarios de la administración Trump, como el secretario del Interior Doug Burgum —quien visitó Venezuela el mes pasado— han señalado que la llegada de crudo venezolano al mercado estadounidense contribuirá a reducir los elevados precios de la gasolina, que ya superan un promedio de 4 dólares por galón.