El desempleo cayó al 5,2% en el trimestre hasta noviembre, con un récord de 103.2 millones de personas empleadas. Paralelamente, el déficit fiscal se redujo al 8.13% del PIB, pero la deuda pública escaló al 79% del PIB.
La economía brasileña presenta un panorama de luces y sombras según los últimos datos oficiales publicados este martes. Por un lado, el mercado laboral alcanzó su mejor desempeño en catorce años, mientras que las cuentas públicas muestran una reducción del déficit pero un sostenido aumento de la deuda, presionada por las altas tasas de interés.
Récord histórico en empleo
El Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE) informó que la tasa de desempleo en el trimestre concluido en noviembre se ubicó en el 5,2% de la población económicamente activa. Esta cifra representa la más baja desde el inicio de la serie histórica con los criterios actuales en 2012, y supone una caída de dos décimas respecto al trimestre anterior y de 0,9 puntos porcentuales en la comparación anual.
El número de desempleados se redujo a 5,6 millones, también el menor en 14 años, mientras que el total de personas con empleo alcanzó un récord histórico de 103,2 millones. El crecimiento interanual del empleo se sustentó en las contrataciones del sector privado, especialmente en transporte, almacenamiento y correo (+3,9%), y en la administración pública (+5,6%). Los trabajadores por cuenta propia también aumentaron un 2,9%.
Presión fiscal y deuda en aumento
En contraste con los indicadores laborales, el Banco Central reportó que la deuda pública bruta del gobierno general escaló al 79,0% del Producto Interno Bruto (PIB) en noviembre, un aumento de 0,6 puntos porcentuales respecto a octubre. En el acumulado del año, la deuda ha crecido 2,7 puntos, alcanzando un valor absoluto de 9,99 billones de reales (aproximadamente 1,82 billones de dólares).
El déficit fiscal, por su parte, mostró una mejora en el acumulado de doce meses hasta noviembre, situándose en el 8,13% del PIB, frente al 9,50% registrado en el mismo periodo de 2024. No obstante, el déficit primario (que excluye el pago de intereses) empeoró, pasando del 0,30% al 0,36% del PIB.
El contexto macroeconómico
El crecimiento de la deuda se atribuye principalmente a las altas tasas de interés que el gobierno debe pagar por sus títulos. El Banco Central mantiene la tasa básica (Selic) en el 15,0% anual, su nivel más alto en dos décadas, en un esfuerzo por contener la inflación, que aún supera la meta oficial.
Esta política monetaria restrictiva es señalada por el gobierno como la causa de la desaceleración económica prevista para 2025. La mayor economía de América Latina, que creció un 3,4% en 2024, proyecta una expansión de solo el 2,4% para el próximo año, tras un avance de apenas el 0,1% en el tercer trimestre de 2025.
Los datos revelan una economía brasileña que, si bien genera empleo a un ritmo histórico, lo hace en un escenario de alto costo financiero y creciente endeudamiento público, lo cual plantea desafíos para la sostenibilidad del crecimiento a mediano plazo.