En una gala llena de emociones y significativos mensajes políticos, Bad Bunny se convirtió en el primer artista en español en ganar el Grammy a Álbum del Año por su aclamado trabajo “DeBÍ TiRAR MáS FOToS”. Este logro marca un antes y un después en la música latina, consolidando al puertorriqueño como un referente internacional. La 68ª edición de los Grammy también fue un escenario para una fuerte crítica al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), en un contexto de creciente tensión e indignación en Estados Unidos.
Bad Bunny no solo se llevó a casa el prestigioso galardón de Álbum del Año, sino que también fue reconocido como el mejor álbum de música urbana y mejor interpretación de música global por “EoO”. En su emotivo discurso, el artista exclamó, “Fuera ICE”, antes de agradecer a su familia y a su público, destacando la importancia de la lucha por los derechos humanos: “No somos salvajes, no somos animales, no somos aliens, somos humanos y somos americanos”, expresó, resonando con el público en una poderosa declaración de unidad y amor ante el odio existente.
Kendrick Lamar, quien fue el artista más premiado de la noche, dejó su marca al recibir cinco premios, superando el récord de Jay-Z como el rapero con más Grammys en la historia. Lamar, además de ganar el Grammy a Grabación del Año por su colaboración “Luther” con SZA, se unió al tono político de la noche al humorizar sobre la confusión de Cher al presentar el galardón.
Billie Eilish, en una de las sorpresas de la noche, se llevó el Grammy a Canción del Año por “WILDFLOWER”, y Lady Gaga amplió su legado al recibir premios por Mejor Álbum Pop Vocal y Mejor Grabación de Música Dance. La ceremonia se convirtió en un espacio donde artistas como Eilish, Gaga y Justin Bieber utilizaron pines reivindicativos y discursos para manifestarse en contra del ICE, en una clara muestra de unidad frente a las injusticias migratorias.
Olivia Dean, ganadora del premio a Mejor Artista Nuevo, también destacó la importancia del legado migratorio en su discurso: “Estoy aquí como nieta de un inmigrante. No estaría aquí sin ellos”, resonando el sentimiento de muchos en la industria.
La ceremonia se caracterizó por sus emotivas actuaciones, desde la enérgica apertura de Bruno Mars y Rosé hasta el íntimo momento de Lola Young al recibir su premio por Mejor Actuación Pop en Solo. Cher, al aceptar un premio por su trayectoria, inspiró a la audiencia con un poderoso discurso sobre la importancia de perseguir los sueños.
En conclusión, la 68ª edición de los Grammy no solo celebró los logros musicales, sino que también se erigió como una plataforma potente para el activismo y la reivindicación social, con Bad Bunny al frente de un movimiento que clama por justicia y equidad en tiempos difíciles.