Las conversaciones entre las delegaciones de Estados Unidos e Irán, celebradas este sábado en la capital paquistaní, concluyeron sin que se alcanzara un acuerdo, según confirmó el vicepresidente estadounidense, James D. Vance, quien encabezó la delegación de su país.
En declaraciones a la prensa tras el encuentro, Vance calificó el resultado como una “mala noticia”, aunque precisó que esta situación afecta “mucho más a Irán que a Estados Unidos”. “Volvemos a Estados Unidos sin haber llegado a un acuerdo”, sentenció el alto funcionario.
El vicepresidente explicó que los negociadores estadounidenses expusieron con claridad sus condiciones durante el diálogo. “Hemos dejado muy claro cuáles son nuestras líneas rojas, en qué cosas estamos dispuestos a acomodarlos y en qué cosas no”, afirmó Vance, añadiendo que la parte iraní “ha elegido no aceptar nuestros términos”.
Las conversaciones, que se desarrollaron en medio de las crecientes tensiones internacionales por el programa nuclear iraní, representaban una oportunidad para acercar posturas entre ambos países. Sin embargo, la falta de consenso deja abierta la incertidumbre sobre los próximos pasos en la relación bilateral y el futuro de las negociaciones diplomáticas.
Hasta el cierre de esta edición, las autoridades de Irán no han emitido una declaración oficial sobre el resultado del encuentro.