Vicepresidenta Delcy Rodríguez rechaza enérgicamente declaraciones de María Corina Machado y las tilda de “expresiones vulgares de la oligarquía”

La vicepresidenta ejecutiva de la República, Delcy Rodríguez, condenó este miércoles las recientes declaraciones atribuidas a la dirigente opositora María Corina Machado, en las que esta habría afirmado que el 60% de la población venezolana está vinculada al narcotráfico. Rodríguez calificó dichas expresiones como un reflejo del “grotesco” desprecio de las “oligarquías rancias” hacia el pueblo.

A través de un mensaje en sus redes sociales, la alta funcionaria rechazó lo que denominó “expresiones vulgares” y vinculó a Machado con supuestos pactos con grupos narcotraficantes de Colombia y paramilitares. “Explican el rechazo y repudio de los venezolanos de bien a esta criminal, quien ha pactado con grupos narcotraficantes de Colombia, con paramilitares de Uribe y Duque, que pretende entregar el territorio Esequibo y regalar las riquezas de Venezuela”, enfatizó Rodríguez.

En su publicación, la vicepresidenta argumentó que tales declaraciones no solo evidencian el menosprecio de un sector político hacia la ciudadanía, sino que también revelan su única estrategia restante: “acudir a la violencia extremista y pedir socorro a sus dueños del norte para asaltar el poder político”.

Rodríguez hizo un llamado contundente a la conciencia nacional, asegurando que “los venezolanos de bien estamos muy claros sobre esta podrida clase fascista. ¡No volverán!”. Asimismo, cuestionó irónicamente si en el porcentaje mencionado por Machado estarían incluidas “su madre, sus hijos, amigos y allegados”.

La vicepresidenta compartió en su mensaje un análisis del comunicador Bracci Roa, quien había destacado el impacto de las declaraciones de la opositora, realizadas supuestamente en una rueda de prensa en Noruega el pasado 11 de diciembre.

Hasta ahora, no se ha conocido una reacción formal de María Corina Machado o su equipo a los señalamientos de la vicepresidenta Ejecutiva. Este intercambio marca una nueva escalada en la confrontación dialéctica entre el gobierno y sectores de la oposición venezolana.