Vicepresidenta Delcy Rodríguez Llama a la Clase Trabajadora Petrolera a Mantener “Alerta Permanente” ante Amenazas

La vicepresidenta ejecutiva de la República, Delcy Rodríguez, se dirigió este jueves a la clase trabajadora del sector petrolero con un firme llamado a la unidad y la vigilancia, en el contexto de lo que calificó como “amenazas externas” contra la industria y la soberanía nacional.

Durante un acto con trabajadores, Rodríguez enfatizó el rol histórico y determinante de este sector, rememorando específicamente su resistencia durante el paro-sabotaje petrolero de 2002-2003. “En los momentos más difíciles de nuestra historia, ustedes han estado al frente con altísima conciencia del compromiso con el país”, afirmó la alta funcionaria.

Un Mensaje de Reconocimiento y un Llamado a la Valentía

Con un tono a la vez de reconocimiento y convocatoria, Rodríguez lanzó una consigna clara: “Es la hora de los y las valientes”. Este mensaje subraya la expectativa del gobierno nacional sobre el papel protagónico que debe asumir el sector en la defensa de la principal industria del país frente a presiones internacionales y sanciones económicas.

La vicepresidenta también actuó como portavoz del jefe de Estado, transmitiendo un mensaje directo del presidente Nicolás Maduro. “Yo vine a darles un abrazo en su nombre y a darles las gracias, porque él sabe lo que ustedes están haciendo y lo agradece de corazón”, expresó Rodríguez, consolidando la narrativa de un gobierno que se presenta en sintonía y agradecimiento con su base trabajadora.

Contexto de Presión y Movilización

El discurso se enmarca en una serie de comunicados y actos oficiales que buscan movilizar al aparato productivo y a las bases del oficialismo, en medio de un escenario internacional complejo caracterizado por sanciones económicas y un reciente incremento de la retórica y presencia militar estadounidense en el Caribe, según la postura oficial venezolana.

El llamado a la “alerta permanente” refuerza la narrativa gubernamental de que la nación se encuentra bajo asedio externo, posicionando a la clase trabajadora industrial, y en especial a la petrolera, como el frente interno esencial para garantizar la estabilidad económica y la defensa de la soberanía.

 

 

Fuente: Globovisión