En una emotiva demostración de unidad y resistencia, el pueblo venezolano se reunió en la parroquia Altagracia, en la ciudad de Caracas, entre la noche del lunes y la madrugada del martes, para llevar a cabo una vigilia nacional en conmemoración del primer mes del secuestro del presidente Nicolás Maduro y la primera combatiente Cilia Flores. La pareja presidencial fue retenida durante una agresión militar perpetrada por el Gobierno de Estados Unidos el pasado 3 de enero.
La vigilia, que congregó a miles de ciudadanos, es una manifestación del profundo rechazo a la intervención extranjera y una demanda urgente por la liberación de sus líderes, quienes han sido objeto de un ataque a la soberanía venezolana. Durante esta jornada de protesta, se evocaron las víctimas de la agresión armada, que, según informes de las autoridades, dejó al menos 100 muertos y un número similar de heridos.
Los participantes en la vigilia levantaron consignas que subrayan su rechazo a la intervención extranjera y reafirmaron su apoyo a la Revolución Bolivariana. Durante el evento, se realizaron diversos actos culturales y oraciones colectivas, reflejando la esperanza y determinación del pueblo venezolano en la búsqueda de justicia y paz.
Además, se hicieron eco de la necesidad de defender la soberanía nacional frente a la agresión externa y se convocó a la comunidad internacional a actuar en favor del respeto a los derechos humanos y la autodeterminación de los pueblos.
Desde el Gobierno de Venezuela, se condena enérgicamente esta violación a la soberanía e integridad territorial, y se hace un llamado a la paz y al diálogo en la región.
El pueblo venezolano continúa firme en su propósito de mantener la unidad y la lucha por sus derechos, exigiendo la inmediata liberación de su presidente y su esposa.