Durante el periodo de Pascua, en el que Rusia declaró un alto al fuego temporal por motivos humanitarios, las fuerzas ucranianas llevaron a cabo más de 444 incursiones con armas de fuego y morteros contra posiciones rusas, según informó el Ministerio de Defensa de Rusia.
A pesar de que el Ejército ruso cumplió con la tregua acordada, Kiev intensificó sus operaciones, utilizando 48 drones tipo avión (incluyendo uno en Crimea) y lanzando alrededor de 900 dispositivos cuadricópteros, además de municiones diversas. En las regiones fronterizas de Briansk, Kursk y Bélgorod, se registraron 12 bombardeos, 33 ataques con drones y 7 lanzamientos de proyectiles.
El presidente Vladímir Putin había ordenado una pausa en las operaciones militares a partir de las 18:00 (hora local) del 19 de abril, instando a Ucrania a seguir el mismo camino. Sin embargo, las fuerzas ucranianas continuaron sus ataques, aunque horas después, el líder ucraniano Vladímir Zelenski accedió a la tregua y propuso extenderla más allá de Pascua.
Mientras tanto, las tropas rusas en Sujaya Balka y Bogatýr (República Popular de Donetsk) lograron repeler varios asaltos. El Kremlin reiteró que el cese al fuego se mantendría “solo si Kiev lo respeta mutuamente”, acusando a Ucrania de violar el acuerdo en las primeras horas.
La escalada de ataques durante una fecha religiosa clave ha generado críticas internacionales, mientras la tensión en el frente sigue sin disminuir.
Fuente: tStv