El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió este lunes que su país podría lanzar un nuevo ataque masivo contra Irán si este reanuda sus programas de armas, y alertó al movimiento palestino Hamás de que se desatará “un infierno” si no se desarma. Las declaraciones las realizó junto al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, tras una reunión en la propiedad Mar-a-Lago del mandatario estadounidense.
Advertencia a Irán y apoyo a Israel
Trump sugirió que Teherán podría estar reconstruyendo sus capacidades de misiles balísticos o armas nucleares en sitios distintos a los destruidos en un ataque estadounidense en junio. “Sabemos exactamente adónde van, qué hacen, y espero que no lo hagan porque no queremos desperdiciar combustible en un B-2”, afirmó, refiriéndose al bombardero estratégico.
Netanyahu, por su parte, reiteró que Israel no busca una confrontación con Irán, pero planteó sus preocupaciones sobre las actividades reportadas de ese país. La reunión se centró en avanzar en el frágil acuerdo de paz para Gaza y en abordar las amenazas percibidas de Irán y del grupo libanés Hezbolá.
Ultimátum a Hamás y estancamiento en Gaza
El presidente estadounidense culpó a Hamás de no desarmarse con la velocidad acordada, argumentando que Israel había cumplido su parte en el alto el fuego negociado en octubre. “Se desatará un infierno”, advirtió Trump cuando se le preguntó sobre las consecuencias si el grupo militante no depone las armas.
El plan de paz de Trump contempla una segunda fase que incluye el despliegue de una fuerza internacional de mantenimiento de la paz en Gaza. Sin embargo, la implementación está estancada: Hamás se niega a desarmarse y a renunciar al gobierno del enclave, mientras Israel condiciona nuevos pasos, como la apertura del cruce de Rafah, a la devolución de los restos del último rehén israelí fallecido en Gaza.
Posible papel de Turquía y relaciones con Siria
Trump anunció que discutiría con Netanyahu la posibilidad de desplegar fuerzas de paz turcas en Gaza, un tema delicado dada la relación tensa entre Israel y Turquía.
Respecto a Siria, Netanyahu expresó el interés de Israel en una frontera pacífica con su vecino del norte. Trump se mostró confiado en que Israel “se llevaría bien” con el presidente Ahmed al-Sharaa, quien asumió el poder tras la caída de Bashar al-Assad. No obstante, Israel mantiene sus reservas sobre el nuevo líder sirio, antiguo miembro de Al Qaeda, y llevó a cabo bombardeos en Damasco en julio pasado.
Contexto y premios
En un tono cordial, Trump afirmó –sin pruebas– que el presidente israelí Isaac Herzog planeaba indultar a Netanyahu por sus causas judiciales por corrupción, declaración que fue rápidamente desmentida por la oficina presidencial israelí. A cambio, Netanyahu anunció que otorgaría a Trump el “Premio Israel”, un galardón históricamente reservado para ciudadanos israelíes.
La reunión refuerza la estrecha alianza entre ambos líderes en un momento crítico, aunque deja en claro los desafíos pendientes: la desescalada con Irán, el desarme de Hamás y la implementación de un plan de paz en Gaza que aún parece lejano.