Sánchez tacha la guerra de «extraordinario error» y defiende con firmeza ayudar a Chipre

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha afirmado este viernes su «admiración» por la sociedad estadounidense y su «respeto» a la Presidencia de ese país, pero ha insistido en su rechazo a una «guerra ilegal»: «Es una extraordinario error que vamos a pagar».

En rueda de prensa tras concluir la cumbre hispano-portuguesa celebrada en Huelva, Sánchez ha señalado que ya se están «pagando» en forma de alza en el precio del petróleo y del gas, además del número de víctimas, dolor y sufrimiento sobre una región, Oriente Medio, que vive desde hace años continuas crisis e inestabilidad.

Recordando otras crisis en la región, ha avisado además de posibles consecuencias en materia de seguridad y de movimientos migratorios.

Sin miedo ante posibles represalias

Sánchez ha mostrado «absoluta tranquilidad» ante las posibles represalias de Estados Unidos por la postura de España porque, ha asegurado, gracias al buen momento económico que atraviesa el país hay «capacidad y margen financiero» para articular medidas de compensación.

Tras recordar los miles de millones movilizados en pandemia y ante la guerra Ucrania, ha señalado que este es un gobierno «contrastado ante crisis» y que está pendiente de la evolución de la situación, en contacto con los agentes sociales para analizar el impacto de la guerra y las posibles medidas para paliarlo y compensar a los sectores afectados.

En ese contexto ha querido lanzar un mensaje a los ciudadanos, para que tengan claro que «lo que pueda suceder en sus bolsillos» no tiene nada que ver con las decisiones que tome el Gobierno, sino con una guerra que es «ilegal» y que va a traer «muchas resaca»

Respeto a Estados Unidos a pesar de su «error»

Ha expresado además su «admiración» por la sociedad estadounidense y «respeto» a la presidencia de Estados Unidos pero ha reafirmado la «postura clara» por parte del Gobierno de España sobre la intervención en Irán, que ve un «error» y una «equivocación» que no se ajusta al derecho internacional.

Dentro de dicha posición «coherente» y «consistente» de España, ha subrayado el rechazo al régimen iraní, especialmente desde las «profundas» convicciones feministas de su Ejecutivo.

«Siempre hemos manifestado nuestra oposición a la represión del régimen iraní, de su población, particularmente de las mujeres y de niñas, pero eso no significa que efectivamente se tenga que violentar el orden internacional», ha añadido.

Sánchez ha arremetido además contra PP y Vox, cuya posición ante el conflicto ha calificado como un «auténtico galimatías», al tiempo que les ha instado a explicar «por qué apoyan la guerra en Irán» y «se manifiestan en contra de la petición que ha hecho Chipre».

El apoyo a Chipre

Sánchez ha añadido que se trata de una misión de «protección, defensa y rescate» y ha garantizado que España será solidaria con un socio europeo y defenderá apoyarle con la misma determinación que esgrime el «no a la guerra«.

«Con la misma determinación que nos lleva a decir ‘no a la guerra’ en Irán, evidentemente tenemos la determinación de ser solidarios y ayudar, echar una mano a un Estado miembro de la Unión Europea que es víctima precisamente de ese conflicto«, ha manifestado al inicio de la rueda de prensa con la concluye la cumbre hispano-portuguesa celebrada en Huelva.

Sánchez ha recordado que la fragata Cristóbal Colón, que llegará a las costas chipriotas en los próximos días, se ha enviado a solicitud de ese socio europeo para contribuir «a la defensa y la seguridad colectiva».

Tras las amenazas del presidente estadounidense, Donald Trump, el jefe del Gobierno ha vuelto a reivindicar el multilateralismo, el derecho internacional y el vínculo transatlántico, pero, ha dicho, «desde el respeto y desde la colaboración leal y en pie de igualdad», con reglas y no con la confrontación.

Ha justificado también de nuevo su «no a la guerra», convencido de que la escalada bélica en Oriente Medio es una «amenaza real» para la paz en el mundo y también para la prosperidad de las empresas y de los hogares, por la «evidente alza» en el coste de la vida que van a sufrir fundamentalmente las economías domésticas.

 

 

Fuente: EFE