Rixi Moncada denuncia “fraude electoral” e “injerencia imperial” de Trump y llama a la resistencia en Honduras

La candidata presidencial del partido LIBRE, Rixi Moncada, denunció anoche un presunto fraude electoral masivo y una “injerencia extranjera imperial directa” por parte del expresidente estadounidense Donald Trump, rechazando los resultados preliminares y asegurando que “los comicios no están perdidos”.

En un enérgico discurso desde la capital hondureña, Moncada se negó a rendirse y declaró que no reconocerá a ningún candidato de lo que calificó como “la oligarquía”, conformada por los tradicionales partidos Nacional y Liberal, a los que acusó de imponer una “trama electoral”.

Acusaciones de Manipulación del Sistema

La líder de izquierda detalló dos ejes centrales de su denuncia. En primer lugar, señaló una supuesta manipulación técnica del proceso. Afirmó que el Consejo Nacional Electoral (CNE) aprobó, la noche previa a las votaciones, la eliminación de la validación de actas mediante lectores biométricos. Esta medida, según Moncada, “habilita la suma de actas infladas”.

Presentó cifras que, a su juicio, evidencian una anomalía: de 2.859 actas contabilizadas sin validación biométrica (el 25.35% del total), el Partido Nacional acumula 1.588 y el Liberal 1.041, sumando entre ambos 543.478 votos sin registro de huella. En contraste, LIBRE tendría apenas 204 actas en esa condición. Moncada insistió en que estas actas “tienen más votos de los que debería”, con casos de hasta 100 votos adicionales.

Denuncia de “Injerencia Directa” de Trump

El segundo eje de la denuncia apunta a un factor externo. Moncada aseguró que Donald Trump, a pocas horas de los comicios, realizó un “acto sin precedentes” al anunciar un “perdón absoluto” al ex presidente hondureño Juan Orlando Hernández, condenado en EE.UU. por narcotráfico. Además, Trump la condenó y amenazó directamente, declarando que “la gente inteligente de Honduras la rechazaría” y que él “no podía colaborar con Moncada y los comunistas”.

Para la candidata, este pronunciamiento constituyó una “coerción directa al voto” y una injerencia flagrante en los asuntos internos de Honduras.

Llamado a la Lucha y Exigencias

Frente a este escenario, Moncada llamó a una “lucha pacífica” y anunció que su partido exigirá la revisión de todas las actas cuestionadas. Hará uso de todos los recursos legales durante el plazo de 30 días establecido para el escrutinio general definitivo, con el objetivo de que se “respete estrictamente la voluntad popular”.

Reafirmó los principios de su propuesta, centrada en la justicia social, la democratización económica, la defensa de lo público, la gratuidad de la educación y la salud, y la lucha contra la corrupción y los monopolios económicos que, según afirmó, oprimen al pueblo hondureño.

La denuncia de Moncada introduce un alto grado de tensión y cuestionamiento al proceso electoral hondureño, prometiendo una batalla legal y política en las próximas semanas mientras se definen los resultados oficiales.