La Ministra británica de Exteriores, Yvette Cooper, condenó contundentemente la “temeraria” actitud de Irán al amenazar la seguridad económica mundial durante una reunión virtual con representantes de más de 40 países. La cumbre se centra en la necesidad urgente de restablecer la libertad de navegación en el estratégico estrecho de Ormuz, una ruta vital para el suministro global de petróleo.
Durante su intervención, Cooper destacó el impacto negativo del cierre del estrecho, señalando que en las últimas 24 horas solo cinco buques lograron transitar por una vía que generalmente ve pasar hasta 150 ships diariamente. La ministra reveló que se han registrado más de 25 ataques a barcos en la zona, dejando aproximadamente 2.000 buques atrapados.
“Hemos observado cómo Irán utiliza una ruta marítima internacional como un rehén para amenazar la economía mundial”, dijo Cooper. Esta situación está afectando las rutas comerciales de naciones como Kuwait, Catar, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Omán e Irak, además de tener repercusiones directas en los precios de la gasolina, los tipos de interés hipotecarios y el costo de vida en el Reino Unido y otros países.
La cumbre, convocada por el Reino Unido, incluye la participación de países como Francia, Alemania, Italia, Países Bajos, Japón, Canadá, Corea del Sur, Nueva Zelanda, entre otros. Sin embargo, España decidió no sumarse a la reunión. Fuentes del Ministerio de Exteriores español indicaron que el país aboga por una desescalada, el diálogo y el respeto al derecho internacional, manteniendo su posición de no contribuir a la guerra actual.
La reunión busca fórmulas conjuntas para garantizar la reapertura del estrecho de Ormuz y asegurar la estabilidad del transporte marítimo internacional, subrayando la firme determinación de la comunidad internacional frente a la crisis provocada por las acciones de Irán.