En una notable conversación telefónica que tuvo lugar el lunes, el presidente ruso, Vladímir Putin, presentó a su homólogo estadounidense, Donald Trump, varias propuestas destinadas a lograr un rápido arreglo político y diplomático del conflicto en Irán. La conversación, que marcó el primer contacto entre ambos líderes desde diciembre de 2025, fue calificada como “franca” y “constructiva” y se extendió por cerca de una hora, según informó Yuri Ushakov, asesor de política internacional del Kremlin.
Durante la charla, Putin compartió las iniciativas que surgieron de recientes discusiones con el presidente iraní, Masud Pezeshkian, y otros líderes de países del Golfo Pérsico. Este enfoque refleja el compromiso de Rusia de desempeñar un papel activo en la búsqueda de soluciones para la creciente crisis en la región.
Trump, por su parte, ofreció su evaluación de la situación actual en Irán, en el contexto de las operaciones militares en curso lideradas por Estados Unidos e Israel. Ambas partes coincidieron en la urgencia de adoptar medidas para mitigar el sufrimiento del pueblo iraní, ya que Putin enfatizó la necesidad de un cese inmediato de las acciones militares en el país.
En un gesto de apoyo, el presidente ruso reafirmó la “inquebrantable” alianza de Moscú con Teherán tras la reciente elección de Mojtaba Jameneí como sucesor del fallecido ayatolá Alí Jameneí. Putin expresó su confianza en que Jameneí continuará con el legado de su padre y unirá al pueblo iraní en tiempos difíciles.
La conversación no se limitó únicamente a Irán. También se abordaron otros temas de relevancia internacional, como la situación en Venezuela, centrada en el impacto de los recientes ataques en los mercados del petróleo, así como el conflicto en Ucrania. Trump expresó su interés en un cese inmediato de hostilidades y una solución duradera al conflicto, mientras que la parte rusa valoró positivamente los esfuerzos de mediación del equipo de Trump.
El asesor de Putin, Yuri Ushakov, destacó que la discusión de ambos líderes comenzó a perfilar un camino hacia negociaciones constructivas, sugiriendo que los recientes avances rusos en Ucrania podrían servir como catalizador para que Kiev busque una resolución pacífica.
Este diálogo entre los presidentes de Rusia y Estados Unidos marca un paso importante en las relaciones bilaterales y en el abordaje de crisis regionales cruciales en un contexto internacional en constante evolución.