“Hamas ya ha sentido nuestra fuerza y me gustaría aclararles que esto es solo el comienzo. Seguiremos luchando para lograr todos los objetivos de la guerra”
Casi tres semanas después del fin de la primera fase de la tregua con Hamas en las que fracasaron los intentos de la mediación para ampliarla, Israel ha reanudado la ofensiva con intensos ataques aéreos contra el grupo islamista en la Franja de Gaza con el objetivo declarado de aumentar la presión a través de la fuerza militar para que entregue los secuestrados aún en cautiverio.
Según el ministerio gazatí bajo control de Hamas, más de 400 palestinos han muerto y centenares se encuentran heridos en los bombardeos contra más de un centenar de objetivos iniciados esta madrugada por sorpresa en la franja costera confirmándose así el colapso de las negociaciones, marcadas por las acusaciones mutuas, para continuar la frágil calma iniciada el pasado 19 de enero.
Mientras Hamas acusa a Israel de romper la tregua, Egipto ha condenado los ataques al tiempo que mantiene conversaciones urgentes con el grupo palestino para la inmediata reanudación de la negociación.
“Alargamos el alto el fuego durante semanas aunque no recibimos secuestrados. Enviamos delegaciones a Doha y El Cairo, hicimos propuestas con los mediadores, aceptamos propuestas como la del enviado estadounidense Steve Witkoff pero Hamas las rechazó una y otra vez”, ha afirmado el primer ministro Benjamín Netanyahu en una intervención televisiva esta noche en la que avisa: “Israel actuará contra Hamas con una fuerza cada vez mayor, a partir de ahora la negociación será solo bajo fuego. Hamas ya sintió nuestra fuerza en la última jornada y quiero asegurarles que esto es es solo el comienzo”.
Tras infructuosas negociaciones para ampliar la primera fase del alto el fuego y la vuelta de las 59 personas aún en cautiverio de las 251 secuestradas en el ataque yihadista del 7 de octubre del 2023 y consciente de las críticas internas y especialmente de las familias de los secuestrados, ha prometido actuar “sin pausa para liberarles”.
“Israel no ataca a civiles palestinos. Atacamos a terroristas de Hamas. Y cuando estos terroristas se infiltran en zonas civiles, cuando utilizan a civiles como escudos humanos, son los responsables de todas las bajas no intencionadas”, ha añadido tras una de las jornadas más letales en el último año en la Franja de Gaza. Entre los muertos, integrantes y dirigentes de Hamas tanto de su brazo armado como de la infraestructura que gobierna Gaza y numerosos civiles. El grupo islamista anunció la muerte entre otros del jefe de su gobierno en el enclave, Esam al Dalis, al viceministro de Justicia, Ahmed al Hatta, al ministro de Interior y responsable de los servicios de seguridad de Hamas, Mahmud Abu Wafta, y al director general de Seguridad Interna del Ministerio del Interior, Bahjat Abu Sultan. Yihad Islámica, por su parte, confirmó la muerte del conocido portavoz de su brazo armado, Abu Hamza.
“El ejército está atacando actualmente decenas de objetivos, basándose en la disposición de Hamas a ejecutar ataques terroristas, aumentar su fuerza y rearmarse”, señalaron fuentes militares avisando que “esta ofensiva preventiva continuará mientras sea necesario y se extenderá más allá de los ataques aéreos”. Según dicen, los ataques aéreos tienen como objetivo “presionar a Hamas para que entregue los secuestrados” dejando entrever que no se trata todavía de la reanudación de una ofensiva aérea y terrestre a gran escala. Pero como se vio tras la ruptura de la primera y única tregua de una semana a finales de noviembre del 2023 que supuso la vuelta de más de 100 rehenes, una vez que la guerra se reanuda es difícil volver a la calma.
Hamas, que denuncia que Netanyahu se negó a dialogar para pasar a la segunda y tercera fase del acuerdo que garantiza una tregua definitiva, ha afirmado que no se quedará pasivo ante la reanudación de los ataques.
“Exigimos que los mediadores responsabilicen plenamente a Netanyahu y a la ocupación sionista por violar y revocar el acuerdo“, declara el grupo integrista que avisa que la decisión israelí sentencia a muerte también a los 59 rehenes que, según todos los indicios, se encuentran en sus túneles en el devastado enclave palestino que vivió 8 semanas de frágil tregua tras 15 meses de masiva ofensiva. Esta madrugada, los gazatíes volvieron a la pesadilla de las bombas.
Israel informó a la Casa Blanca antes de lanzar el ataque. “Como ha dejado claro el presidente Trump, Hamas, los hutíes, Irán, todos aquellos que buscan aterrorizar no solo a Israel, sino también a Estados Unidos, pagarán un precio: se desatará el infierno”, aseguró la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, en una entrevista con la cadena Fox News.
La primera fase del alto el fuego finalizó el pasado 2 de marzo tras 42 días de calma en los que Hamas entregó 33 israelíes y 5 tailandeses -todos excepto dos fueron secuestrados en el ataque terrorista del 7 de octubre del 2023- a cambio de la retirada israelí de la Franja de Gaza (excepto el Eje de Filadelfia y zonas de amortiguaciones en la frontera) y la excarcelación de 1.904 presos palestinos (entre ellos más de 200 con cadena perpetua). Según estima las autoridades israelíes, 24 de los 59 rehenes restantes están con vida.
Los bombardeos israelíes han sorprendido a Hamas pese a que llevaba semanas preparándose para una eventual ruptura del alto el fuego (reclutamiento de miles de efectivos para el brazo armado, acumulación de alimentos, despliegue en determinados puntos estratégicos, etc). “Netanyahu decidió reanudar la guerra de aniquilación como un salvavidas frente a las crisis internas. La decisión de Netanyahu de volver a la guerra es sacrificar a los rehenes. El enemigo no logrará mediante la guerra y la destrucción lo que no pudo lograr mediante las negociaciones”, ha declarado el dirigente islamista Izzat al-Rishek. “Hamas se comprometió con todas las cláusulas del acuerdo y estaba interesado en avanzar a la segunda fase, pero Israel se negó. Instamos a la comunidad internacional a que actúe de inmediato para presionar a Israel y detener el derramamiento de sangre en Gaza”, añadió el portavoz Abdel Latif Al-Qanoua.
El fórum que representa a la mayoría de los secuestrados israelíes denuncia que su gobierno “ha decidido renunciar a los secuestrados” y exige la vuelta al alto el fuego. Según algunas familias atemorizadas este martes, Netanyahu rechazó la tregua definitiva no solo porque desea acabar con Hamas sino para no poner en peligro su Gobierno.
Los objetivos de Israel y Hamas chocaron frontalmente en las negociaciones mantenidas este mes en Doha y El Cairo. Por un lado, el gobierno israelí mantenía sus dos grandes objetivos desde el ataque yihadista de hace 529 días: la vuelta de todos los rehenes y acabar completamente con Hamas ya sea a nivel armado como de control de Gaza para evitar otro 7-O. Por otro lado, Hamas no renunciaba a perder su principal carta de salvación (secuestrados) con el objetivo de lograr una tregua definitiva que le permitiese sobrevivir como grupo armado en la Franja de Gaza. La segunda y tercera fase del acuerdo, pactado por las dos partes hace dos meses”, establecían la completa retirada militar y la reconstrucción del enclave palestino.
Fuente: EL MUNDO