En una emotiva asamblea celebrada en el municipio Lagunillas, más de 200 extrabajadores de la industria petrolera y sus familias se reunieron para participar en un censo impulsado por la ONG Familia Por Venezuela, con el objetivo de solicitar la creación de un fondo de ayuda humanitaria internacional. Este esfuerzo busca canalizar recursos provenientes de la venta de petróleo para atender las necesidades críticas de salud y alimentación de este importante sector de la población.
El evento, que también sirvió como plataforma para ratificar la propuesta dirigida al presidente Donald Trump, se llevó a cabo en el marco de la lucha de quienes fueron separados de sus cargos durante el denominado «genocidio laboral» de los años 2002 y 2003. Durante la jornada, los asistentes expresaron su firme voluntad de reincorporarse a sus labores productivas, ya sea a través de PDVSA o mediante la colaboración con empresas transnacionales que comienzan a reactivar el parque industrial del país.
El dirigente Elisaul Rosario, vocero principal de la jornada, explicó que el censo no solo busca facilitar el retorno laboral de aquellos que están en condiciones de trabajar, sino que también pretende proteger a quienes, debido a la edad o problemas de salud, ya no pueden reintegrarse al mercado laboral. Además, se busca rendir homenaje a aquellos que han fallecido esperando justicia.
Esta labor de registro ha sido impulsada por voces representativas de los afectados, como Nixon Castillo, Ángel Valbuena, Néstor Fajardo, Joel Álvarez, Román Cobo y Alberto Acosta, y ha encontrado eco en diversos municipios del Zulia y en otras regiones del país.
«Nuestro trabajo no terminará hasta lograr censar a la mayor cantidad de extrabajadores en todo el territorio nacional. Somos una fuerza profesional con experiencia que reclama su lugar en la historia y en la recuperación de nuestra industria», afirmó Rosario.
Finalmente, reiteró que el censo es una herramienta clave para organizar y canalizar soluciones ante la crisis humanitaria que enfrentan miles de familias petroleras que llevan más de dos décadas fuera del sistema formal.