En un acto público celebrado el día de hoy, el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva elevó el tono de su crítica hacia Estados Unidos, expresando su indignación por la reciente intervención militar en Venezuela que resultó en la captura del presidente Nicolás Maduro. Lula calificó dicha operación como una «falta de respeto a la integridad territorial» y un «precedente peligroso» que cruza una línea inaceptable.
Durante su discurso, Lula destacó el conocimiento previo de Maduro sobre la presencia de 15.000 militares estadounidenses en el Mar Caribe y la amenaza que esto implicaba. «No consigo creérmelo… Brasil no va a agachar la cabeza delante de nadie», afirmó el mandatario, subrayando el compromiso de su país de mantener a Sudamérica como un «territorio de paz» sin armas nucleares.
Esta intervención ha reavivado las tensiones entre Brasil y Estados Unidos, a pesar de que Lula había intentado mantener un equilibrio en sus relaciones con la administración del presidente Donald Trump. Desde la captura de Maduro el pasado 3 de enero, Lula ha emitido declaraciones en condena de la operación, posicionándose firmemente en contra de la militarización de la región.
La propuesta de la Junta de Paz, que Lula describió como un intento de crear una «nueva ONU» con Trump en una posición predominante, ha contribuido a agravar la situación diplomática entre ambos países. A pesar de las negociaciones que llevaron a una reducción de aranceles en importaciones brasileñas y a la levanta de sanciones sobre el magistrado encargado del caso de golpe de Estado contra Jair Bolsonaro, la crisis venezolana ha complicado este delicado equilibrio.
Lula reitera su compromiso de proteger la soberanía de los países de la región y de promover un diálogo constructivo que evite acciones unilaterales y militarizadas que amenacen la paz en Sudamérica.