En una reciente declaración, Jorge Moreira da Silva, secretario general de la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS), ha alertado sobre la devastación en la Franja de Gaza, donde se estima que la remoción de escombros tomará más de siete años. Durante su visita a la región, Moreira da Silva enfatizó que el enclave gazatí alberga más de 60 millones de toneladas de escombros, lo que representa un desafío significativo para la recuperación y reconstrucción.
“El panorama en Gaza es desolador. No queda mucho en pie”, comentó Moreira da Silva en la red social X. La magnitud de los escombros no solo dificulta la limpieza, sino que también plantea riesgos serios para la población, incluyendo la presencia de municiones sin detonar, residuos peligrosos y restos humanos entre los escombros.
Según el Ministerio de Sanidad del Gobierno de Hamás, aproximadamente 7.000 cadáveres permanecen atrapados bajo los escombros o en áreas de difícil acceso, de los cuales cerca de 3.600 han sido identificados. UNOPS reveló que la cantidad de escombros acumulados en Gaza es equivalente a la capacidad de casi 3.000 buques portacontenedores, lo que significa que, en promedio, cada habitante de Gaza está rodeado por 30 toneladas de escombros.
En medio de esta crisis humanitaria, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado que ya se ha entrado en la segunda fase de su plan de paz para Gaza, que incluye la reconstrucción de la región. No obstante, las estimaciones de la ONU sugieren que el costo de dicha reconstrucción podría superar los 70.000 millones de dólares. Hasta el momento, no se ha aclarado quién asumirá este gasto.
Ali Shaaz, ingeniero gazatí y líder del nuevo comité encargado de la reconstrucción de Gaza, propuso una innovadora idea al mencionar que los escombros podrían ser utilizados para crear “nuevas islas” y, así, ampliar el territorio gazatí.
La comunidad internacional observa con atención la situación en Gaza, que sigue siendo un escenario de conflicto y devastación. La intervención y apoyo global serán cruciales para enfrentar los enormes desafíos que se avecinan en el proceso de rehabilitación.