La crisis energética en Cuba: Una “pesadilla” de apagones intermitentes afecta a miles de habitantes en Alamar

En medio de una crisis eléctrica sin precedentes, los habitantes del barrio de Alamar, en las afueras de La Habana, enfrentan largas jornadas de apagones intermitentes que parecen no tener fin. La situación se ha vuelto insostenible, con cortes de electricidad que superan las 15 a 20 horas diarias, dejando a más del 64% del país sin energía, según datos oficiales.

Conocido como el “quita y pon”, este fenómeno de cortes de corriente ha generado frustración y desesperación entre los alrededor de 100.000 residentes de Alamar. Heidi Martínez, administradora de un edificio de 18 plantas, se ha convertido en experta en abrir manualmente el elevador de su edificio debido a los frecuentes incidentes de personas atrapadas tras cortes de luz. “Ya hemos cogido cultura de apagones”, comenta, reflejando la resignación que ha invadido a la comunidad.

Los problemas eléctricos en Cuba se han visto exacerbados por el asedio petrolero de los Estados Unidos, dificultando la importación de crudo y llevando a un colapso en la producción energética nacional, que apenas cubre un tercio de las necesidades de la isla. Este panorama ha llevado al gobierno a implementar un paquete de contingencia que reduce drásticamente los servicios esenciales, incluidos hospitales y transporte público.

Los habitantes de Alamar expresan su deseo de al menos tener un horario fijo para los cortes de luz, en lugar de un patrón errático que complica su día a día. Gladys Berriel, profesora jubilada, señala que el “quita y pon” ha arruinado electrodomésticos en un contexto donde las dificultades económicas han hecho que la reparación sea un lujo inalcanzable para muchos.

A medida que la crisis energética se intensifica, varios países han ofrecido ayuda humanitaria a Cuba, mientras que expertos independientes advierten sobre el impacto catastrófico que la falta de combustible tendrá en la economía y la vida cotidiana de los cubanos.

La situación actual en Cuba destaca una necesidad urgente de soluciones sostenibles y asistencia internacional, en un contexto donde millones de ciudadanos sufren las graves consecuencias de una crisis energética prolongada.

 

 

 

Fuente: Agencias