Irán responde al asesinato de Jameneí: “Una declaración de guerra a los musulmanes”

El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, ha calificado el asesinato del líder supremo iraní, el ayatolá Ali Jameneí, como una “declaración abierta de guerra contra los musulmanes”, responsabilizando al “eje maldito estadounidense-sionista” por el ataque y prometiendo represalias contundentes. En un comunicado emitido el domingo, Pezeshkian subrayó que la muerte de Jameneí, figura central del Islam chií y líder político de la República Islámica, plantea una grave crisis para el mundo islámico.

Pezeshkian, quien asumió la presidencia tras el asesinato de Jameneí, enfatizó que esta tragedia otorga a Irán el derecho a vengarse, señalando ataques inminentes a las bases estadounidenses en Oriente Medio y advirtiendo que “todos los centros militares enemigos en la región estarán al alcance de los aviones de combate de la Fuerza Aérea iraní”.

La respuesta militar iraní ha sido rápida. Poco después de las advertencias del presidente, el Ejército iraní confirmó haber lanzado ataques contra varias bases estadounidenses en el Golfo Pérsico y la región del Kurdistán iraquí, y la Guardia Revolucionaria Islámica anunció operaciones simultáneas dirigidas a impactar 27 objetivos militares de EE. UU. y a la infraestructura en Israel, incluyendo la capital, Tel Aviv.

Los intensos bombardeos han llevado al cierre del espacio aéreo en zonas clave, incluyendo Doha, Qatar, donde se han reportado explosiones y activación de sirenas de alerta. El Ministerio de Defensa de Catar confirmó haber interceptado hasta 18 misiles balísticos dirigidos a su territorio durante los ataques.

En un ambiente de creciente tensión, el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Ali Larijani, también prometió “hacer pagar” a EE. UU. e Israel, afirmando que han herido profundamente al pueblo iraní.

Más allá del contexto de la crisis militar, la muerte de Jameneí se suma a la de otros altos mandos iraníes, incluido el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas y el ministro de Defensa, quienes perdieron la vida en los ataques iniciales. La situación continua desarrollándose, con la comunidad internacional observando atentamente la evolución de este conflicto.

Mientras la administración estadounidense se ha manifestado sobre la muerte de Jameneí y ha instado al pueblo iraní a “recuperar” su país, las promesas de represalias de Irán indican que las repercusiones del asesinato apenas están comenzando a sentirse.

La escalofriante amenaza de una prolongada escalada bélica resuena en el horizonte, augurando un futuro incierto para la estabilidad en toda la región.

 

 

 

 

 

Fuente: Agencias