En un nuevo ciclo de intercambios de ataques aéreos, Rusia lanzó un total de 112 drones de larga distancia contra Ucrania en la última noche, de los cuales aproximadamente 70 correspondían a los drones kamikaze Shahed. Según el informe de la Fuerza Aérea de Ucrania, las defensas aéreas del país lograron neutralizar 91 de estos drones, mientras que 18 impactaron en once localizaciones no especificadas.
Según el parte emitido por la Fuerza Aérea ucraniana, algunos fragmentos de los drones interceptados cayeron en otras dos áreas, aunque se carece de información detallada sobre los daños causados. El ataque seguía en curso al momento de la publicación del informe.
Por otro lado, las defensas antiaéreas rusas respondieron derribando 20 drones ucranianos de ala fija en siete regiones de Rusia, una cifra notablemente menor en comparación con los 124 drones interceptados la noche anterior. De estos, la mayoría fue aniquilada sobre la península de Crimea, mientras que los demás drones fueron neutralizados en regiones como Oriol, Astracán, Briansk, Kursk, Lípetsk y los suburbios de Moscú. Afortunadamente, no se reportaron víctimas ni daños por los impactos de los drones o sus fragmentos.
La continua escalada de ataques muestra la persistente tensión entre ambos países, con un intercambio casi nocturno de drones y misiles que busca afectar las retaguardias del adversario.