Un informe clasificado del Consejo Nacional de Inteligencia de EE.UU., respaldado por 18 agencias de inteligencia, niega cualquier conexión entre el gobierno de Nicolás Maduro y el grupo criminal Tren de Aragua, desmintiendo así la justificación utilizada por la Administración Trump y la opositora María Corina Machado para deportar a cientos de migrantes venezolanos sin pruebas contundentes.
Entre los hallazgos claves de informe, resalta que no hay evidencia de que el Tren de Aragua opere bajo órdenes del gobierno venezolano, por lo que el grupo, considerado desarticulado, actuaría de manera descentralizada y no como una estructura dirigida desde Caracas.
Ante estos resultados el FBI expresó reservas moderadas, mientras que el resto de las agencias avalaron las conclusiones.
Contradicción a la narrativa oficial
El documento, al que tuvo acceso The Washington Post, contradice el argumento de la Casa Blanca de que el Tren de Aragua forma parte de una supuesta “invasión criminal” ordenada por Maduro, utilizado para aplicar la Ley de Enemigos Extranjeros de 1798. Esta norma, empleada por última vez en la Segunda Guerra Mundial, permite deportar o detener a extranjeros sin debido proceso si su país está en conflicto con EE.UU.
Expertos como Geoff Ramsey (Atlantic Council) calificaron la teoría de “absurda”, señalando que el grupo opera como una “marca criminal” sin control estatal.
Desacato judicial y deportaciones forzadas
En marzo, el juez federal James E. Boasberg ordenó detener las deportaciones y repatriar a los afectados, pero la Administración Trump ignoró el fallo y envió a más de 200 venezolanos a una megacárcel en El Salvador. Ante esto, el magistrado advirtió con procesos por desacato criminal, afirmando que “burla la Constitución”.
Reacciones
- Tulsi Gabbard, directora de Inteligencia Nacional, tachó el informe de “obra del deep state“, término usado por aliados de Trump para referirse a funcionarios que supuestamente lo sabotean.
- ONGs denuncian que muchos deportados no tenían antecedentes penales. “Los arrestaron por su nacionalidad, no por pruebas”, dijo Ana Ortega de Venezolanos en el Exilio.
- La Casa Blanca defendió las deportaciones como “protección contra terroristas”, sin presentar evidencias.
El 16 de abril, el juez Boasberg determinó que hay fundamentos para declarar en desacato a la Administración Trump, acusándola de violar una orden judicial.
Fuente: UN