El presidente de Colombia, Gustavo Petro, expresó ayer su firme oposición a cualquier tipo de invasión entre países, refiriéndose de esta manera al reciente ataque militar de Estados Unidos en Venezuela, que resultó en la captura del mandatario venezolano Nicolás Maduro. Durante una conferencia ante la Organización de los Estados Americanos (OEA), Petro subrayó que «ningún país debe invadir a otro, nunca», reafirmando su compromiso con la soberanía de naciones latinoamericanas.
Estas declaraciones llegan tras la acción militar unilateral de Estados Unidos en Caracas el pasado 3 de enero, un acto que Petro condenó y que fue respaldado por Colombia en la OEA el 6 de enero, donde se exigió respeto a las normas internacionales. Maduro, actualmente detenido en una prisión de Nueva York, fue el centro de la controversia que ha tensionado las relaciones diplomáticas en la región.
En su discurso, que se extendió por cerca de 40 minutos, el mandatario colombiano centró la mayoría de sus comentarios en la necesidad de que los organismos multilaterales actúen de manera más efectiva frente a la crisis climática y otros conflictos globales. Criticó duramente el papel que ha desempeñado la OEA en los últimos años, afirmando que ha existido «una mayor incapacidad» en el manejo de cuestiones importantes, como la de los derechos humanos.
Sobre su reciente reunión con el expresidente estadounidense Donald Trump, Petro optó por no entrar en detalles, explicando que no podía opinar sobre Venezuela en ausencia de representantes de dicho país. Ambos líderes coincidieron en calificar la reunión como positiva, a pesar de las tensiones previas, especialmente tras las acusaciones de Trump dirigidas hacia Petro.
Este encuentro se dio en un contexto delicado, ya que Petro, en 2025, había perdido su visa estadounidense tras una serie de controversiales declaraciones en la Asamblea General de la ONU. A pesar de los roces, el presidente colombiano reafirmó su independencia en la política exterior y su posición en defensa de la soberanía latinoamericana.
El enfoque de Petro pone de relieve la compleja realidad geopolítica en América Latina, donde la intervención extranjera continúa siendo un tema controvertido y divisorio.