El país cumple una semana bajo un estado de sitio declarado por el presidente Bernardo Arévalo de León, en respuesta a la trágica muerte de diez agentes de policía a manos de presuntos pandilleros. Esta medida, que se extiende por 30 días, ha llevado a un incremento significativo en los patrullajes de las fuerzas de seguridad en diversas zonas consideradas “rojas”, particularmente en el barrio El Gallito y en la zona 18, donde predominan las actividades delictivas asociadas a la pandilla Barrio 18.
El subdirector general de prevención del delito de la Policía Nacional Civil, Pablo Rodríguez, informó que las autoridades están realizando operativos específicos en áreas clave de la zona 18, incluyendo los barrios El Limón, Juana de Arco y Nueva Jerusalem, lugares identificados como puntos de reunión y coordinación para actos criminales.
Según el último reporte de la Policía Nacional Civil, en los pasados siete días se han detenido a 896 individuos, cifra similar a la de semanas anteriores, antes del estado de sitio. Paralelamente, el Ejército de Guatemala ha destacado su participación en operativos en el municipio de Villa Nueva, realizando patrullajes tanto a pie como en vehículos.
Durante estas operaciones, las autoridades han confiscado municiones y un chaleco antibalas en el barrio El Gallito, y han capturado a un miembro de la pandilla Mara Salvatrucha en el departamento de Jutiapa.
Los ataques contra los policías, que se llevaron a cabo de manera coordinada el domingo 18 de enero, fueron una represalia por el control que las fuerzas de seguridad retomaron en tres cárceles afectadas por motines. La situación se ha intensificado desde que el gobierno decidió trasladar a líderes de las pandillas a la cárcel de alta seguridad ‘Renovación I’, donde se les suspendieron varios privilegios que habían gozado en administraciones anteriores.
El presidente Arévalo de León ha dejado claro que no cederán ante las demandas de las pandillas, quienes han intentado asegurar el mantenimiento de sus condiciones privilegiadas en prisión. Este estado de sitio busca restablecer el orden y seguridad en un país que enfrenta una dura batalla contra la delincuencia organizada.