El envío de ocho buques de guerra, incluido el portaaviones USS Gerald Ford, marca una escalada militar sin precedentes en la región, mientras el gobierno de Trump niega planes de bombardear Venezuela.
Estados Unidos está llevando a cabo el despliegue naval más significativo en el Caribe en al menos un cuarto de siglo, concentrando una formidable fuerza de trece efectivos navales frente a las costas de Venezuela. Este movimiento, calificado por expertos como el mayor en la región desde la primera Guerra del Golfo, incluye el envío del portaaviones más moderno de su flota, el USS Gerald Ford.
La Fuerza de Tarea
De acuerdo con reportes de medios especializados y confirmaciones de la Marina estadounidense, la acumulación de buques es considerable. Recientemente se ha unido a la flotilla el buque lanzamisiles USS Gettysburg, que arribó el jueves desde su base en Norfolk, Virginia. Se le une el crucero lanzamisiles USS Lake Erie.
Sin embargo, el punto culminante de este despliegue será la llegada inminente del portaaviones USS Gerald Ford, la joya de la corona de la armada norteamericana. Según el Centro para Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS), la fuerza total estará compuesta por ocho buques de guerra (seis de ellos destructores), tres buques anfibios y un submarino.
Mark Cancian, coronel retirado de Infantería de Marina y analista del CSIS, lo dejó en claro: “Este es el despliegue naval más grande en Latinoamérica en al menos veinticinco años o incluso puede que de los últimos cuarenta años”.
Un Contexto de Tensión Creciente
Este show de fuerza marítima se produce en un ambiente de extrema tensión política. Legisladores republicanos, particularmente aquellos de origen venezolano en Florida, han intensificado su retórica contra el gobierno de Nicolás Maduro. La representante María Elvira Salazar escribió en la red social X una enigmática frase: “Maduro quería una Navidad adelantada, pero Halloween siempre llega primero”.
La situación se volvió más crítica este viernes, cuando medios como The Wall Street Journal y The Miami Herald reportaron, citando fuentes cercanas a la administración Trump, que Estados Unidos se estaría preparando para bombardear instalaciones militares dentro de Venezuela.
Negativas y Acusaciones
Frente a estos reportes, el presidente Donald Trump salió a dar un desmentido. Al ser abordado por periodistas a bordo del Air Force One, afirmó de manera contundente: “No, no son verdad”.
No obstante, la administración Trump ha justificado recientemente acciones militares en la región bajo el pretexto de la lucha contra el narcotráfico. El martes pasado, el mandatario reiteró su intención de detener la entrada de drogas “por tierra”. Operaciones que incluyen bombardeos a lanchas sospechosas en el Pacífico y el Caribe han dejado, según reportes, un saldo de 61 muertos y solo tres sobrevivientes desde septiembre.
Estas acciones han generado una contundente respuesta de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Este mismo viernes, el alto comisionado para los derechos humanos, Volker Türk, acusó al gobierno estadounidense de “violar el derecho internacional” y calificó las muertes en estos ataques como “ejecuciones extrajudiciales”. “Estos ataques, y su creciente costo humano, son inaceptables. Estados Unidos debe ponerles fin”, exigió Türk.
Con el Caribe como escenario de un despliegue militar histórico y una retórica que se recalienta por días, la comunidad internacional observa con preocupación la evolución de una crisis que parece estar entrando en una nueva y peligrosa fase.